Se lo pensó más de 24 horas

16/02/2008

Pascuale M.C. tardó más de 24 horas en cortarse las venas y tirarse por el balcón de sus vecinos después de matar a su mujer y a los dos hijos de ambos, de seis y ocho años, en la vivienda familiar, en Adeje. La Guardia Civil trabaja con la hipótesis de que Pascuale y su pareja, Sophie, llevaban algunas semanas separados.

Nadie en el pasaje de la urbanización Vesubio se enteró el viernes de que Pascuale MC, de 49 años y de nacionalidad italiana, había apuñalado varias veces a su pareja, Sophie J.R., una belga de de 44 años, y a los dos hijos de ambos el jueves por la noche o ya de madrugada. Los vecinos supieron del parricidio el viernes por la noche después de encontrarse con Pascuale muerto sobre las baldosa del pasaje.

A las ocho y media de la noche del viernes los vecinos de Pascuale y Sophie avisaron al servicio de urgencias 112. Frente a sus casas se encontraba el cuerpo del hombre que se había precipitado desde el balcón de una vivienda que no era la suya, vestido con un albornoz y con las venas de las muñecas cortadas.

La primera hipótesis que baraja la Guardia Civil es que Pascuale se presentó en casa de su familia el jueves por la tarde-noche los asesinó a cuchilladas, con ensañamiento, pues los cuerpos presentaban todos más de múltiples puñaladas, los cubrió con toallas o mantas y luego abandonó el adosado. Posteriormente se dirigió a otro adosado, «el de los italianos», separado dos puertas del de su familia y donde algunos apuntan que residía desde hacía «algunas semanas» y más de un día después, según los primeros indicios forenses, se cortó las venas y se tiró desde el balcón de esta vivienda.

Los vecinos de la urbanización Vesubio, situada en el barrio de Los Olivos, en Adeje, no salían ayer de su asombro. «Lo de anoche [por la noche del viernes] fue horrible», relata la vecina del adosado de la esquina. «No sabíamos nada de ellos... ¿tú sabes algo de tus vecinos? Vivían aquí antes de nosotros llegar, nos saludábamos y poco más», relata mientras otros vecinos asienten: «Aquí nos conocemos, pero nada más, no indagamos en la vida de nadie, cada uno vamos a lo nuestro».

Sin embargo, son los propios vecinos de la pareja fallecida quienes hacen memoria para recordar que «vivían separados desde hacía semanas». La Guardia Civil también baraja esta posibilidad, pues Pascuale no se tiró del balcón del adosado de su propiedad, el cuarto del número 48 de la urbanización, sino que lo hizo desde el segundo, donde supuestamente residía.

Pascuale era propietario de una empresa de montaje de cocinas, mientras que su pareja, Sophie, trabajaba en la recepción de un hotel del sur de Tenerife. La pareja residía en la urbanización Vesubio desde marzo de 2007, al poco tiempo de que concluyera su construcción. La Guardia Civil descarta episodios anteriores de malos tratos o violencia doméstica. Ayer se seguía a la espera del resultado de las autopsias.

Los niños iban a la escuela

Los hijos de Pascuale y Sophie, Valentino, de ocho años, y Zoe, de seis, estaban escolarizados en Adeje, en un centro cercano a la urbanización Vesubio. «Iban a la misma escuela que mis nietas, su madre era la que los llevaba siempre», relataba ayer una vecina de los fallecidos y lo confirmaban los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Adeje.