Sanidad eleva otra vez la tensión en el pacto CC-PSC

Rebeca Chacón
REBECA CHACÓN

El gasto «descontrolado» de Sanidad provocó el pasado lunes un nuevo enfrentamiento entre nacionalistas y socialistas en el Ejecutivo de Canarias. La fuerte discusión -segunda en poco más de un mes- se produjo cuando Jesús Morera se negó a informar a Hacienda del desajuste en sus cuentas. La tensión entre los socios del pacto continúa en aumento. Frente a los intentos de los negociadores de reconducir las relaciones entre CC y el PSOE, la situación de inestabilidad ha entrado en una espiral ascendente en la que ya son varios los frentes abiertos. Por segunda vez, el foco se centró el pasado lunes en la Consejería de Sanidad. El Consejo de Gobierno celebrado en la capital grancanaria se convirtió en un toma y daca de reproches entre dos bandos: el presidente Fernando Clavijo y los consejeros nacionalistas por uno, y la vicepresidenta Patricia Hernández y el responsable del área, Jesús Morera, por otro. El cruce de «palabras gruesas» llegó a su punto álgido cuando el consejero de Sanidad demoró la entrega a su compañera de Hacienda, Rosa Dávila, de un informe «al día» con el desajuste entre el presupuesto consignado y el gasto real de este área. Fue entonces cuando los consejeros nacionalistas en tromba salieron en defensa de Dávila y echaron en cara a Morera que el «descontrol» económico de su Consejería perjudicara el cumplimiento presupuestario y, por tanto, a todo el Gobierno regional. Estos ataques fueron repelidos por la vicepresidente Patricia Hernández que se mostró comprensiva con la gestión de Jesús Morera y defendió el difícil ajuste de un departamento que ha sufrido continuos recortes en sus partidas de gasto durante los últimos años. Un día antes, el domingo por la noche, el presidente Clavijo y todos los consejeros nacionalistas habían celebrado una cena en Fuerteventura para «planificar lo que queda de año», encuentro que provocó la sensación en el PSOE de estar aislado en el Ejecutivo regional tras el ataque «coordinado» a Morera en el Consejo de Gobierno de 24 horas después. Con este escenario y tras el enfrentamiento del pasado lunes, tanto CC como el PSOE reconocen que la situación del pacto atraviesa por un momento de «máxima tensión» en que la «desconfianza» es mutua. Al problema «enconado» por la gestión de la Consejería de Sanidad se han sumado en las últimas semanas un rosario de enfrentamientos públicos que mantienen al rojo la tensión en el pacto. Cuando los negociadores nacionalistas y socialistas anunciaban que estaban a punto de sellar un acuerdo, las declaraciones del presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso, contra la consejera de Obras Públicas, Ornella Chacón, cayeron como gasolina en el incendio del pacto. Esos ataques no han cesado en las últimas semanas. Además, el pasado miércoles, el PSOE sumó un último ataque a la lista de agravios que considera que está sufriendo por parte de CC: la Fecai pactó reclamar al Gobierno que conceda prioridad a los programas de los cabildos en el reparto del dinero del ITE, una propuesta que perjudica a las consejerías socialistas -Sanidad y Obras Públicas- que han reclamado fondos de esa bolsa mediante proyectos.