Sandra Franco encuentra a la niña que lleva dentro en ‘Pétalo 21’

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«Para escribir mis libros tengo que encontrar a la niña que llevo dentro», explica la escritora grancanaria Sandra Franco Álvarez. Con Pétalo 21 (Bilenio Publicaciones) lo ha conseguido, tal y como pone de manifiesto la gran acogida que este volumen ha tenido entre el público infantil desde su publicación en abril, dentro del sello Alargalavida.

Durante la última edición de la Feria del Libro de la capital grancanaria, Pétalo 21 (Bilenio Publicaciones), de Sandra Franco Álvarez, se convirtió en uno de los libros de referencia en el apartado de literatura infantil y juvenil. Con este volumen, esta editorial canaria puso en marcha el sello Alargalavida, dentro del que desarrolla durante este verano una intensa campaña de fomento de la lectura durante el periodo vacacional.

Reconoce Franco Álvarez que Pétalo 21 está destinado para niños de 8 años en adelante, aunque defiende que su lectura también puede atrapar a los adultos. «Los niños de esas edades no leen solos, por tanto es importante que las historias que les propones a los niños también conecten con sus padres», apunta en una terraza del paseo de Las Canteras de la capital grancanaria.

Tiene claro dos objetivos cuando se pone a escribir literatura infantil y juvenil. «Tienes que despertar el interés del niño, tanto por la historia que le propones como mediante el lenguaje que utilizas. Para lograrlo, tengo que conectar con la niña que aún llevo dentro», asegura entre risas. Para lograrlo, nada mejor que ser una gran lectora de este género, como ella misma reconoce.

Pétalo 21 es su cuarto libro. En este caso, aborda una aventura que se desarrolla en torno al pétalo de una flor, que ayudado por unas brujas, intenta cumplir con su gran sueño: tener un corazón similar al de cualquier ser humano.
Hasta que salió a la luz, Sandra Franco dio muchas vueltas al libro. Sola, en su escritorio y a través de otras manos. «Detrás del libro hay muchas lecturas que me sirven como test. Lo leen niños, adolescentes, adultos, maestros, amigos...», explica. Además de por el respaldo recibido por los lectores, se muestra muy orgullosa de que el libro sea una lectura que se trabaja en las aulas.