Entrevista

Salvado Viada: «El ambiente en la carrera fiscal es ya irrespirable»

Trabajó en anticorrupción con Jiménez Villarejo, pasó años como fiscal en el Tribunal Penal Internacional de La Haya y actualmente es fiscal ante el Tribunal Supremo. Y con él llegó el escándalo.

— ¿Qué es APIF?
—  Las siglas de la Asociación Profesional Independiente de Fiscales.
— ¿Cuál es su ideología?
—  Se  la defino por contraste: en España tenemos dos asociaciones, una que se llama progresista, y otra que es la Asociación de Fiscales. A lo largo de los años, éstas han ido beneficiándose de un trato de favor: cuando gobierna el PSOE, la Unión Progresista de Fiscales , y cuando gobierna el PP,  la Asociación de Fiscales, de manera que han  copado la jerarquía de la carrera. Desde nuestro punto de vista, han  politizado la carrera.  Hoy, se puede decir así, la Fiscalía está politizada. Lo que tenemos que hacer, es intentar luchar contra eso.
»La APIF intenta despolitizar la carrera desde la neutralidad. Nos importa una porra la ideología de cada uno. En nuestra profesión buscamos los méritos, la capacidad, el no tener miedo, la eliminación de la arbitrariedad…
— Como se dice irónicamente, ¿van en un taxi y sobra taxi?.
— Ahora ya es una guagua como dicen ustedes, somos 65, pero la incorporación de ocho o diez compañeros de Las Palmas nos da mucho empuje. Cada semana hay un alta, alguien que se apunta... notamos que se está moviendo el patio.
— La Asociación de Fiscales siempre ha hablado de que defiende los intereses profesionales por encima de otras banderas. a su juicio, esto no es así, ¿no?
— La AF se ha ido deslizando hacia la politización absoluta. Saben perfectamente que cuando gobierna el PSOE ellos no viven bien, les quitan los jefes, pierden influencia, y cuando gana el PP es todo lo contrario. Y la UPF,  lo mismo. Si sale una plaza libre para un puesto de responsabilidad, ya hay muchos fiscales que no la piden porque no están asociados, pero los que la piden saben que se enfrentan con un candidato de la Asociación de Fiscales y uno de la UPF. Por eso, si no eres de uno de los dos bandos, es normal lograr cero votos del Consejo Fiscal.
— ¿Y aquello de que en las elecciones deberían de primar los principios de mérito y capacidad?
— Eso no cuenta para nada aquí, olvídese. Tan poco cuenta, que en la inspección hay la obligación de hacer una evaluación individual de cada candidato, y no la hacen. Nunca.
— Y ante los tribunales, ¿esta politización se hace evidente?
— En temas de lucha contra la corrupción es evidente, tenemos graves dificultades en la lucha contra la corrupción.
— Y esto,  ¿lo dice un fiscal del Tribunal Supremo?
— Es que es así. Vamos a ver:  ¿Qué es lo que tiene que hacer un fiscal nuevo,  cuando ve un caso de corrupción que afecta a la persona más importante de España, no le pongo nombres? Ir como una fiera a investigar, sacar todas las responsabilidades, limpiar la vida pública, porque eso, en un ideal puro de fiscal, es un honor, poder desmontar todos estos tinglados  de corrupción. Ahora, cuando entran factores distintos, cuando entran factores de no, oye, cuidado, vamos a ver, este es un hombre poderoso que determinó tu nombramiento en tal día, o que puede determinar tu futuro en tal otro, y si no es este es su compañero de partido o el partido en si mismo… Cuando entran esos factores en juego  porque son los que influyen en que tu carrera progrese, entonces ya te lo piensas más. Ya no es la pureza del momento, la ilusión que tenemos de perseguir el delito lo cometa quien lo cometa, que eso lo tenemos con todos los demás implicados... Salvo en la delincuencia económica o en la política, los fiscales somos, coño, pues perfectos, no hay problema. Más competes o menos. Pero cuando entramos en la delincuencia económica o política, entran en juego factores que todos sabemos cuales son. Pasa también en la carrera judicial, pero es que entre nosotros se ha hecho insoportable, es que es ya un ambiente irrespirable. 
»Por eso, un grupo de fiscales que no tenemos miedo, porque no tenemos mucho que perder,  vamos con toda la ilusión del mundo a tirar este sistema, y se acabó. Y se acabó, no, empezó, esto nos va a llevar muchísimo tiempo, es muy difícil, la mayoría de los fiscales no quieren asociarse. Entre la AF y  la UPF suman el 30% del total de los miembros de la carrera fiscal española, porque la gente no quiere asociarse, no le gusta en el fondo este sistema, no es el modelo ideal. Bueno, pues esto está empezando.