Roberto Hernández: «Los aborígenes tenían cierta influencia heredada de Roma»

19/02/2017

Algunos grupos de bereberes llegados a Canarias estaban influenciados por el Imperio Romano. El historiador Roberto Hernández apunta a que el Atis venerado por los aborígenes canarios podría ser en origen el dios frigio que acabaría formando parte del panteón romano a partir del año 204 a. C.

Algunas de las oleadas de bereberes que llegaron desde el norte de África a Canarias ya tenían «cierta influencia heredada de la romanización», según Roberto Hernández, profesor de Geografía e Historia en el CEO Puerto Cabras y autor de Costumbres y rituales bereberes de los indígenas canarios, de Mercurio Editorial. «Se trata de una obra eminentemente divulgativa en la que se documenta la exclusividad de la cultura bereber en todas las islas del Archipiélago antes de la llegada de los europeos», manifiesta el autor.

Para realizar su trabajo, Hernández ha bebido de los investigadores franceses, «que son quienes han trabajado especialmente las culturas bereberes». La información aportada por ellos la ha comparado con la disponible sobre los indígenas canarios para llegar a «ciertas conclusiones sobre el origen y poblamiento de Canarias». Antes que nada, Hernández aclara que el nombre correcto de las poblaciones bereberes norteafricanas debería ser el de cultura amazigh, o bien imazhigen, en plural.

Está documentado que a los bereberes, «por imposición imperial, se les impuso el culto a las divinidades de Cibeles y su marido Atis, dioses de origen frigio que formaron parte del panteón romano a partir del año 204 a. C., tras la fulminante victoria romana en las guerras púnicas». Hernández dice que Atis representa «la resurrección y la inmortalidad del alma y, como él renacía, sus fieles también aspiraban a una nueva vida tras la muerte». De ahí que «los indígenas canarios con su Atis Tirma juraban y se inmolaban en su nombre y en el de su lugar más sagrado».

El culto a Atis ha quedado documentado en el norte de África después de Jesucristo, «existiendo en el siglo III d. C. santuarios de su culto en más de veinte ciudades del norte de África». En este sentido, «debe aceptarse que hubo aportaciones de poblaciones bereberes con posterioridad a los inicios de la era».

Hernández afirma que toda la cultura indígena de Canarias era amazigh: «Cualquier aspecto de su cultura lo hallamos en el norte de África en sus manifestaciones materiales, de infraestructura o a nivel de superestructura». Cita «la trapanación craneal en el norte de África hasta el siglo XIX». Con respecto a la influencia romana en bereberes llegados a Canarias, hay «aspectos como la escritura cursiva pompeyana, la separación entre nobles y trasquilados, el pelo enrubiado de los patricios, cultos al cerdo sagrado en El Hierro, el culto a Atis, o las harimaguadas que no son más que vestales romanas». Ejemplos que darían cuenta de «cierta penetración ideológica de la cultura clásica en las islas» a través de «la casta dirigente, que logró imponer determinadas directrices culturales y políticas clásicas a la mayoritaria población bereber de las islas».

Los bereberes habrían llegado en cinco oleadas a Canarias: entre ellas, en el siglo II a. C., «maxies del este y sur de Túnez pudieron ser transportados por piratas cilicios hasta Lanzarote y Fuerteventura, donde mantuvieron su nombre de maxios o majos»; «población amazigh desplazada por el rey de Mauritania Juba II, que puso factorías en las islas para hacer colorantes tintóreos»; o, después de Cristo, por un lado, «bereberes cristianizados y represaliados en el continente», y, por otro, «bereberes llegados de Numinia, seguramente del este de Argelia (Aurés) y norte de Túnez».

Faceta política. Roberto Hernández es profesor de Geografía e Historia de la enseñanza secundaria en la isla de Fuerteventura. Actualmente imparte docencia en el CEO Puerto Cabras, en Puerto del Rosario. Ha publicado varios libros relacionadas con la historia y la cultura de Canarias: Aportaciones al folklore tradicional de la isla de Fuerteventura (1994), Los Semidanes en Canarias ( 2012) y Los naturales canarios en las islas de señorío (2014). Su último trabajo, recientemente publicado, se titula Costumbres y rituales bereberes de los indígenas canarios. Hernández tiene una faceta política, ya que fue candidato de IU por Fuerteventura al Senado en las elecciones generales de 2015.