Repsol tira la toalla y renuncia a buscar petróleo

18/11/2009

El culebrón de los permisos concedidos en 2001 a Repsol para buscar petróleo en aguas canarias ha dado un nuevo giro: el Gobierno afirma ahora que no existe ninguna solicitud de autorización de prospección petrolífera pendiente, con lo que da por anulado el trámite previo. La compañía no tiene intención de volver a mover ficha.

Hace unos meses el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero reconocía que España no puede permitirse renunciar a la búsqueda de hidrocarburos que supongan descubrimiento de nuevos recursos petroleros, aunque en todo momento ha condicionado la autorización de cualquier prospección en Canarias al logro de un amplio consenso político y social difícil de alcanzar.


Ahora el ministerio de Industria, que mantiene congelados hace años los permisos que el Gobierno de Aznar concedió a Repsol para explorar las posibles reservas de petróleo cerca del Archipiélago, ha dado por definitivamente anuladas las licencias, lo que obligaría a la compañía a iniciar de nuevo el farragoso trámite desde cero con escasas expectativas de éxito.


En respuesta a una pregunta de la senadora del PP por la Comunidad Autónoma de Canarias María Dolores Luzardo, el Ejecutivo asegura que «en la actualidad no existe ninguna solicitud de autorización de trabajos de prospección petrolífera en el ámbito del Archipiélago pendiente de tramitación», por lo que no prevé que se lleguen a realizar ese tipo de labores en aguas próximas a las Islas.


Repsol, que no oculta su frustración por la actitud del Gobierno y la imposibilidad de acceder a un yacimiento que según sus cálculos podría albergar unos mil millones de barriles de petróleo, ha optado por no hacer ninguna valoración oficial sobre la nueva vuelta de tuerca que Industria ha dado a la ya enrevesada situación.


De momento, la compañía petrolera española mantiene la decisión de no remover más el asunto, porque considera que una vez solventado el informe de impacto ambiental que dio lugar a la paralización de los permisos por parte del Tribunal Supremo, la pelota está en el tejado del Gobierno y ya se trata sólo de una cuestión de voluntad política.

Repsol cree que en las circunstancias actuales toda iniciativa estaría abocada a acumular polvo en un cajón junto a los permisos paralizados -y ahora anulados-, por lo que no tiene intención de mover ficha.