Ravelo vuelve con Monroy y «un género que no se agota»

04/12/2012

Eladio Monroy vuelve, y lo hace por última vez. Por lo menos, en principio, así lo afirma su creador, el escritor grancanario Alexis Ravelo. El protagonista de lo que ya se ha convertido en una tetralogía sale de su retiro para adentrarse en una trama pegada a la realidad, a la crisis económica y la corrupción de cuello blanco.

Morir despacio (Mercurio Editorial) es la cuarta de Eladio Monroy, «una serie que no pretendía serlo» pero que los lectores impulsaron, cuenta Alexis Ravelo (Las Palmas de Gran Canaria, 1971), trascendiendo el personaje por encima de la novela. Después de Tres funerales para Eladio Monroy, Solo los muertos y Los tipos duros no leen poesía, la nueva entrega «creo que por el momento es la última, cerrando así la serie». Sea como fuere, «es la novela más crepuscular de la serie, la más apegada a la realidad», pues ahonda en la delincuencia de cuello blanco, la corrupción y la crisis económica.

Y ello con un personaje central que «ya está mayorcito», que vive «muy tranquilo y no quiere que lo molesten». Pero las circunstancias lo obligan a salir de ese letargo que ofrece el retiro para aclarar las extrañas circunstancias que rodean la muerte de un joven informático. Por supuesto, como sucede en toda buena serie negra, «no se obliga al lector a que lea los otras» novelas, «es autoconclusiva», aunque por obligación, «por rutina», el autor lo intenta.

Y lo hace creando un personaje que «evoluciona y crece» en una novela, dentro de un género, que se sirve de un nutrido grupo de personajes secundarios «que también evolucionan y cuyas relaciones van creciendo». Aunque la esencia es siempre la misma, cuenta Ravelo: «El lector lo que busca es que se le plantee una intriga y que se resuelva».

Y ello en un momento en el que el género negro parece estar más de moda que nunca, gozando ya no sólo del reconocimiento masivo del público, sino, ahora también, de la crítica especializada. Algo que viene a confirmar el último Premio Planeta, que distinguió a Lorenzo Silva y su serie de Bevilacqua. En realidad «el género negro nunca se ha agotado», esta vigente desde 1939  con Cosecha roja, apunta el escritor canario. La novedad radica en que «en los últimos años adquiere el prestigio crítico, aunque el género negro en España es el de la transición», periodo que «entendemos con Vázquez Montalbán o González Ledesma» y que han cultivado otros Martínez Reverte, Muñoz Molina o Mendoza.

El Museo Domingo Rivero (calle Torres, 10, 1º) de la capital grancanaria será escenario de la presentación de Morir despacio, cuarta entrega de la Serie Eladio Monroy. La cita tendrá lugar este miércoles, a las 20.00 horas, y se propone como un acto participativo entre el autor, invitados y público.