Baloncesto-Liga ACB

Rasual Butler, el breve

19/09/2011

El domingo por la tarde Himar Ojeda dilató sus pupilas y miró directamente a los ojos de Rasual Butler. «No me lo puedo creer», pensó el director general cuando escuchaba del jugador de Filadelfia su súplica de libertad: «Quiero irme porque desde aquí no puedo atender cuestiones personales», dijo. El Gran Canaria, entre la espada y la pared, se la concedió.

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Ni un mes ha transcurrido desde que el Gran Canaria colapsara la red de comunicación del baloncesto estatal con el fichaje del exterior procedente de los Chicago Bulls. El fichaje fue anunciado el 23 de agosto, siendo presentado el pasado día 30. En ese periodo ni una queja, parabienes mutuos y buenas sensaciones en la cancha (por ejemplo, 36 puntos anotados entre los dos amistosos del pasado fin de semana ante Granada y Caja Laboral en Teguise).

A través de los canales de comunicación de la entidad, Butler manifestaba que «en muy pocos días me han hecho sentirme como en mi casa, pero razones de índole personal, ineludibles para mí, me obligan a regresar, muy en contra de mi voluntad, a Estados Unidos de forma urgente». Un argumentario que no está muy distanciado de lo que tuvo que escuchar Himar Ojeda durante la noche del domingo y la mañana del lunes, momentos en los que negociaron su rescisión. El americano, al que cuentan se veía muy afectado, expuso que su familia tiene una dependencia absoluta de él en términos económicos y familiares.

Himar Ojeda, director general del Gran Canaria, fue el interlocutor de Rasual Butler entre la noche del domingo y el mediodía de ayer. El gestor insular asumía la mala noticia que es para el cuadro claretiano desprenderse de un activo como el norteamericano en la coyuntura actual. «Nos afecta, la verdad. Es un contratiempo ahora que teníamos la plantilla cerrada y nos obliga a acudir al mercado. Pero también porque es muy buen jugador, no lo vamos a esconder», indicó.

Para el director general del conjunto claretiano, en los pocos días de convivencia de Butler con el equipo no se había producido ningún indicio que diera pie a pensar en su decisión de abandonar el equipo y la Isla. «Estaba perfectamente adaptado. Se encontraba muy cómodo en la ciudad y mantenía una relación extraordinaria con sus compañeros, con los que se llevaba genial», afirmó Ojeda, al que Butler expuso sus problemas particulares para solicitar su marcha del club.

Ahora el director general, como responsable también de la parcela deportiva, deberá volver a acudir al mercado para cerrar una incorporación para ocupar la vacante que deja libre el alero procedente de los Bulls de Chicago. «Hombre, no es el mejor momento para fichar un jugador, con la temporada tan cerca. Pero buscaremos la mejor opción posible para suplir a un jugador con unas características tan buenas y definidas», expuso el responsable.

En cuanto a la situación interina del club, Ojeda afirma que de momento nadie le ha informado de más novedades tras el acceso a la presidencia interina de la consejera de Hacienda del Cabildo Rosa Rodríguez. Algo que al menos ha liberado los pagos.