Rajoy, dispuesto a colaborar con el Gobierno para que 2011 "no sea un año perdido" y salir cuanto antes de la crisis

EUROPA PRESS

El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha criticado este jueves duramente la gestión económica del jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, y ha afirmado que es necesario un "profundo cambio político". Pero dado que ha admitido que no hay previsión de que se convoquen unas elecciones generales en breve, ha mostrado su disposición a colaborar y apoyar el Gobierno en lo que sea "bueno" para los españoles con el objetivo de que España salga cuanto antes de la crisis y 2001 "no sea un año perdido". "Es el momento de afrontar el futuro con altura de miras. No podemos permitirnos que 2011 sea otra vez un año perdido. El PP va a apoyar, como ya hemos hecho, todo lo que sea bueno para el interés general de los españoles. No les quepa la menor duda de que estaremos, y yo particularmente, a la altura de las circunstancias", ha proclamado Rajoy en una conferencia de prensa en la sede nacional del PP para hacer balance de este año. Rajoy ha querido trasladar un mensaje de optimismo y ha asegurado que los españoles "pueden mirar al futuro con confianza", ya que, según ha recalcado, España tiene "una sociedad fuerte que no se resigna a la decadencia". Sin embargo, ha subrayado después que "hace falta un profundo cambio político" tras muchos años "de inacción", de ir "en direcciones equivocadas" y de actuar con medidas "improvisadas y atropelladas". El líder de la oposición ha abierto su comparecencia subrayando que 2010 ha sido "un año duro", lleno de "malas noticias", en el que España "ha sido cuestionada por primera vez en mucho tiempo a nivel internacional". Es más, ha dicho que hace precisamente un año el jefe del Ejecutivo pronosticó que 2010 sería el de la recuperación económica. Sin embargo, ha señalado que ha sido el año "del agravamiento de la crisis" en el que "más españoles han perdido su puesto de trabajo y en el que se han subido los impuestos. "Ha sido el año de los recortes sociales y el de mayores dificultades para las familias", ha resaltado, para expresar después su deseo de que no se vuelva a hablar de la posibilidad de un rescate a España, porque eso "sería la peor de las noticias". En esta situación económica, el presidente de los 'populares' ha defendido la necesidad de recuperar la confianza en la economía a través de "un plan completo" que de "certidumbre", reduzca el déficit y la deuda, y ha añadido que será una de las primeras medidas que tomará si gana las elecciones generales. Ese plan, ha explicado, pasa por modificar la Ley Estabilidad Presupuestaria y fijar techos de endeudamiento y de gasto para todas las administraciones; reestructurar el sistema financiero para que haya inversión; una auténtica reforma del mercado laboral, que incluya la negociación colectiva; una reforma fiscal y educativa; y defender la unidad de mercado. En cuanto a la reforma del sistema de pensiones, ha indicado que su formación ha apoyado las recomendaciones del Pacto de Toledo y ha dicho que ahora le toca al Gobierno presentar un proyecto. "Estamos dispuestos a hablar", ha manifestado, si bien ha recalcado que la prioridad es crear empleo, que la edad real de jubilación se acerque a la edad legal (65 años) y "controlar mucho las jubilaciones anticipadas". Ademas, se ha mostrado a favor de "incentivar la prolongación de la vida laboral". También ha defendido la necesidad de "resolver el tema de la energía" para que la electricidad en España no esté por encima de la meda europea y ha reprochado al Gobierno que tome medidas "por razones económicas". "El cierre de Garoña es una pésima señal", se ha quejado, para recomendar al Gobierno que huya "del sectarismo y los prejuicios ideológicos que no conducen a nada".