"Querido diario: voy a empezar a hacer 'scort' por 100 o 200 euros"

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El descubrimiento fortuito del diario de su hija mientras le limpiaba la habitación fue lo que  llevó a la madre de la denominada víctima 1 a presentar en el pasado mes de mayo la denuncia que ha destapado el escándalo de prostitución de menores de la agencia 18 Lovas, la operación Vara según su denominación policial en clave.

La investigación judicial, que desembocó la semana pasada en la detención de seis personas –y el ingreso en prisión de una de ellas como supuesto proxeneta de menores–,  tuvo su origen en la habitación casi infantil de una niña de 17 años, vecina de Las Palmas de Gran Canaria.

A las 10.30 horas del 4 de mayo de 2016, un matrimonio joven se personó en el Servicio de Atención a la Familia (SAF) de la Policía Judicial, en la Jefatura Superior de Policía de Canarias. La  madre tomó la voz cantante: «El 16 de abril, cuando estaba limpiando la habitación de mi hija, vi encima de la cama, completamente abierta,  la libreta que usa como diario», relató, según consta en las diligencias judiciales, «y al cogerla para cerrarla, leí lo siguiente : Voy a empezar a hacer scort [acompañamiento que incluye sexo remunerado]  por 100 ó 200 euros por cliente, con el tío Yino. Es un poquito asquerosito, pero es dinero. Me da regalos, ropa, etcétera. Querido diario».

Yino es –presuntamente– Agustín Alemán Barreto, el vecino de Agüimes de 47 años que desde el pasado jueves se encuentra en prisión preventiva como presunto autor de un delito de prostitución de menores. Era el impulsor de la agencia de gogós 18 Lovas que, según la autoridad judicial, encubría un negocio de prostitución de menores del que eran clientes empresarios y personas con alto poder adquisitivo del Sur de Gran Canaria.

Junto a Yino fueron detenidas otras cinco personas, entre ellas el conocido empresario del sur Eugenio Hernández León. Según las actuaciones, éste último  no sólo era cliente de los servicios de Yino,  sino que, ya conociendo el funcionamiento de su agencia,  se lo  saltaba para acostarse con las jóvenes, ahorrándose su comisión.

Cuando el padre de la víctima 1, más que alarmado, intentó abordar el asunto «con delicadeza» con su hija, esta le relató «tranquilamente» que un tal Yino «solía llevar a las chicas a la playa y ahí empieza todo. Yo decido con quién acostarme y lo he hecho alguna vez».

La menor profundizó más y apuntó que había conocido a Yino a través de una amiga «de 16 años», internada en «un centro de menores de Las Palmas», quien le había explicado que era  «un señor que ofrece trabajo a chicas, preferentemente jóvenes para ser imagen de alguna marca importante de promoción (...) así como también facilita clientes que pagan a cambio de sexo, no importándole  la edad, dejando claro que prefiere que sean muy jovencitas».

Según las investigaciones, Yino mediaba como proxeneta entre las menores –en el sumario han localizadas diez víctimas– y los clientes, e iba al 50% con las chicas. Pero,  si estas accedían a acostarse con él, «el beneficio para la menor sería el 75%.