Puñetazo en la mesa por una sanidad más digna

08/08/2016

Largas esperas en Urgencias, ambulancias eliminadas, dimisiones en bloque, falta de especialistas, las obras del hospital y más. Son problemas de la sanidad majorera. El Cabildo exige al Gobierno canario un cambio de rumbo para que la Isla se sitúe al nivel del resto de Canarias en gasto sanitario.

Algo pasa con la sanidad majorera en los últimos meses. El pasado 6 de mayo, una mujer esperó 13 horas en Urgencias para ser atendida de una caída. El pasado 20 de mayo, dimitieron la directora de Enfermería, Esther González, y sus 24 supervisores de área y de unidad. Esta misma semana dimitió el director médico de Urgencias, Luis Miguel Domínguez Lara.  

Hace unas semanas, los majoreros descubrían que no había especialista en oncología, tras presentar su renuncia el 7 de julio, en una Isla con una media de 105 pacientes con cáncer al año. El pasado miércoles, CANARIAS7 publicaba el caso de Tania Arocha, una docente de 33 años que falleció de un infarto el pasado 26 de junio en Morro Jable, y que quizás hubiera tenido alguna oportunidad de sobrevivir si seis meses antes no se hubiese eliminado la ambulancia medicalizada en el Sur.

Son algunos de los capítulos que han puesto sobre la mesa que algo no funciona bien. En el Cabildo lo saben y su presidente, Marcial Morales, convocaba hace unos días, con mayor o menor éxito entre los partidos de la oposición, el pacto por la sanidad al objeto de hacer un frente común para decirle al Gobierno de Canarias que es urgente darle la vuelta a la situación. En ese acuerdo, que no todos han apoyado alegando que no se ha contado con ellos, se marcan unas líneas rojas en financiación sanitaria: en materia de infraestructuras, que se ponga «lo que cueste» acabar las obras del hospital, construir el centro de especialidades médicas en Gran Tarajal, un centro de salud en El Castillo y «algún que otro consultorio local», así como servicios de Urgencias en Gran Tarajal y Morro Jable; en materia de mantenimiento y personal, un incremento estable de 5 millones de euros al año sobre la cifra que actualmente se destina, esto es, «lo que se estima imprescindible para hacer frente a las necesidades de especialistas y cobertura de personal». «Son datos objetivos, estamos por debajo de la ratio media de Canarias y en esa batalla vamos a estar», señaló Morales.

El Cabildo también quiere que el Gobierno canario financie «la mitad» del coste de la residencia insular de salud mental, que se construirá en 2017 en barrio Fabelo (Puerto del Rosario) .

Iñaki Álvaro Lavandera, portavoz del Grupo Socialista en el Parlamento de Canarias, reconoce que «hay un déficit crónico de recursos del que es consciente la Consejería, y que no es exclusivo de Fuerteventura»; y añade que, «a pesar de que se están haciendo esfuerzos presupuestarios por el Gobierno de Canarias, son insuficientes».

Al margen de ello, confía en las gestiones para sustituir a la oncóloga, en que las obras del hospital avancen al ritmo comprometido y está convencido de que el centro de Urgencias de Gran Tarajal, contemplado en el Plan de Urgencias, «dará una cobertura sanitaria a la zona sur mucho más potente que la actual, independientemente de la ambulancia medicalizada en Morro Jable». Por otro lado, Álvaro valora positivamente «que desde Fuerteventura se eleve la voz para reclamar mayor sensibilidad con una Isla que en sanidad siempre ha tenido un déficit de financiación con gobiernos de todos los colores políticos».