Pozo Negro: de puerto a pueblo

19/01/2008

Allí, donde termina la lava negra y empieza la espuma del mar. Allí se levanta un pueblo y además con historia. Posible lugar de desembarco de los conquistadores normandos, puerto, fuente, hogar de 40 familias después de la Guerra Civil: a Pozo Negro la construyeron los siglos.

Pozo Negro primero fue puerto y luego pueblo. Las condiciones naturales de abrigo de la cala permitieron entrar y salir a los barcos, que fondeaban en la bahía con su carga, o de conquistadores y viajeros, o de barrilla, madera y quesos. También tenía una fuente de agua dulce en un pozo que en 1606 llaman Rocha Roxa y hoy fuente de Rocha o Rico Roque, aunque su nombre lo toma de un pozo situado en la lengua de malpey negro que acaba a la orilla del mar.

La conquista normanda pudo haber empezado en Pozo Negro, según una línea de investigación. Antonio Tejera Gaspar, catedrático de Arqueología de la Universidad de la Laguna, sitúa el puerto del Pozo Negro, y no al Puerto de La Peña en Ajuy, como lugar de desembarco de Jean de Bethencourt y Gadifer de la Salle en el siglo XV. Al igual que el Rubicón en Lanzarote, los normando construyen pozos para el abastecimiento de agua (llamados eres) y construyen el castillo de Rico Roque como primer asentamiento de Fuerteventura. Si esta hipótesis se comprueba en un futuro, y dada la cercanía de Pozo Negro con Antigua, se podría hablar de una ocupación del territorio inmediata a la conquista, aunque posteriormente fuera Betancuria, por razones defensivas, el lugar elegido para la fundación de la primera ciudad europea en el Atlántico.

La primera certeza documental relativa al puerto la encontró el historiador Elías Serra en unos documentos del Museo Canario sobre el Santo Oficio fechados en noviembre y octubre de 1505 donde se puede leer que ciertos mercaderes se habían apartado al puerto de Pozo Negro para guardar ayuno en el día de Çinquypul «en una fuente que se dice de Riche Roche». Serra asegura que la fuente estaba a media legua del puerto, que identifica con el de los Jardines que fue saqueado por los indígenas.

Los mapas de los siglos XV y XVI recogen la importancia de la cala, aunque hay que esperar a que el viajero inglés George Glas pase por allí. En los albores del siglo XVII, la importancia del puerto de Pozo Negro decrece, aunque, según Serra, los acuerdos del Cabildo de 1610, 1614 y 1714 demuestran la importancia creciente de otra cala: Caleta de Fustes, hoy más conocida como El Castillo. No obstante, precisa el historiador, Pozo Negro se mantiene aún como ensenada en el siglo XIX.

«No se tiene memoria de cuándo». Es la contestación de uno de los mayores de Pozo Negro sobre la fecha de creación del pueblo. ¿O pueblo y puerto surgieron al unísono?

Los hoy retirados pescadores no saben de crónicas de la conquista, ni de documentos añejos. Sólo recitan sin dudar el año en que su bisabuelo compró la casita entre la lava y el mar: 1908. Hasta uno de ellos conserva la partida de nacimiento de su abuela: Eulalia Rodríguez nació en 1884, en Pozo Negro.