Ponce no logra frenar el conflicto con la Policía Local

La plantilla de la Policía Local de Arucas mantiene un pulso al alcalde del municipio, José María Ponce. Las dos partes se reunieron ayer en el salón de plenos para intentar acercar posturas, aunque por ahora todo parece seguir igual. El origen de la rebelión policial se encuentra en la supresión de un complemento de sueldo que cobraban todos los agentes por fines de semana los trabajasen en efecto o no. Como respuesta a la reducción de ingresos, los agentes han decidido cumplir el horario y turnos estrictamente. Al no hacer horas extras, está quedando patente la falta de agentes en el municipio. Tanto es así que el pasado fin de semana tan sólo un policía local trabajaba para una población de 36.000 habitantes.

Ponce asegura que se está dialogando para llegar a un entendimiento, aunque no tiene intención de dar marcha atrás en su decisión de suprimir el complemento de sueldo.

Fue la oposición la que destapó en el pleno celebrado esta semana la situación. El socialista Ángel Víctor Torres preguntaba al alcalde que cuál era la problemática que se estaba viviendo en el cuerpo de Policía Local. Entonces Ponce reconocía que «la problemática es muy importante», pero en vías de solución. Los socialistas entienden que la situación «preocupante». Más medios. Mientras se resuelven las cosas, el Ayuntamiento de Arucas está a la espera de la inminente llegada de tres nuevas motos destinadas a la Policía Local así como un coche patrulla. Los vehículos son aportados por el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Gran Canaria. Lo que no habrá este año son más agentes. Y es que la convocatoria de ocho nuevas plazas de policía no se materializará hasta el próximo 2008. Como el mismo Ponce reconoció en el pleno de esta semana, ya no da tiempo de convocar este año.

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