la noche americana

Poitier, gran actor más allá de los colores

14/08/2014

De Las Bahamas a Hollywood. Y de un país que todavía marginaba a los negros al reconocimiento unánime y a cosechar varios premios por su condición de símbolo de la integración. Así puede resumirse la vida de Sidney Poitier (1927), que hizo historia al ser el primer afroamericano en ganar un Óscar, por Los lirios del valle -desde luego, no es su mejor película- y que años más tarde recibió otro honorífico precisamente por su contribución a la igualdad de las razas. Gozó desde joven de una presencia portentosa y no por el color de su piel, sino por su expresividad, sabiendo, sobre todo, sacar partido de su mirada y de una sonrisa que cautivaba. Cada vez que algún afroamericano del mundo del cine recibe un premio, siempre hay un merecido recordatorio para Sidney. Es de justicia.

Diplomático. No de carrera, pero sí real: de Bahamas en Japón.
Premios honoríficos.  Además de un Óscar de honor, también recibió el Cecil B. de Mille en la gala de los Globos de Oro de 2001 y es Caballero del Imperio Británico. ¡Ah! y también premio Príncipe de Asturias.

Su mejor película.
Dos casi seguidas: En el calor de la noche y Adivina quién viene a cenar esta noche.

Su peor película.
En 1997 se prestó al innecesario remake de El chacal y ya no estaba para ese trote.