Pocas multas por cacas de perros

Si se quiere pillar al dueño de un perro que no recoge las cacas de su mascota, hay que hacerlo in fraganti. Por eso, el Ayuntamiento de Agüimes ha recurrido a detectives privados y por eso el resto de los consistorios, que reconocen que el de los excrementos es un serio problema de limpieza, prácticamente no pueden poner multas por esta infracción.

CANARIAS7

Ni uno solo de los municipios consultados este jueves se libra de esta lacra, pero sobran dedos de una mano para contar los ayuntamientos que logran meterle mano al problema y sancionar a los infractores. Entre los más eficaces y combativos, los del Sureste de Gran Canaria. Si en Agüimes han resuelto contratar a detectives privados, en Ingenio quieren usar las cámaras antivandalismo que van a instalar en los parques para intensificar su particular cruzada contra los excrementos de los canes. En lo que va de año han sancionado a 60 personas.

Estos municipios son la excepción que confirma la regla, la dificultad de pillar in fraganti a los que creen que la caca de su perro no es de su responsabilidad. Valga si no el ejemplo de Telde. De los 115 expedientes sancionadores de lo que va de año, ni uno solo tiene que ver con esa infracción (los hay por perro suelto, por no tener bozal, por mordedura...). En Valsequillo les llueven las quejas, pero aún están pendientes de modificar la ordenanza, En Gáldar ya lo hicieron en 2011 y subieron las multas por dejar los excrementos de 30 a 150 euros. En cambio, no se ha puesto ninguna sanción. El Ayuntamiento tiene en marcha una campaña para concienciar a los dueños.