Pelea por una educación musical pública

05/10/2012

Los padres y alumnos de la Escuela Insular de Música lo tienen claro: «el Cabildo quiere acabar con la única enseñanza cultural pública» de la Isla, que es la música. Por eso, están recogiendo firmas para salvarla, envían cartas personalizadas y han abierto una página web con sus reivindicaciones.

Flauta, violonchelo, acordeón, teclados, batería y percusión son las especialidades que desaparecen este curso de la Escuela Insular de Música por la drástica reducción de profesores. También se quedan sin clase los alumnos de canto y disminuyen las horas de solfeo. Por contra, aumenta el número de alumnos por aulas. Así denuncia la plataforma de alumnos y padres de alumnos que queda la única enseñanza cultural pública de Fuerteventura.


Para luchar por una educación musical en condiciones, el colectivo se reúne por segunda vez a la puerta de la sede capitalina de la escuela insular, concretamente el 9 de octubre, a las 19.00 horas. También recogen firmas en pro de sus reivindicaciones y han creado una página web Change.org  para que se sumen otros alumnos y padres de otras sedes.

«A traición». Cuando acabó el anterior curso escolar, el Cabildo avisó a los 20 profesores eventuales, casi las 2/3 partes del total, que no sabían si les iban a renovar los contratos. «La decisión ya estaba tomada, pero prefirieron esperar las vacaciones para ejecutar la sentencia sin capacidad de reacción de alumnos y profesores, o sea, a traición». Ahora, con el nuevo curso que empieza el 15 de octubre, el Cabildo pretende que se atiendan todas las sedes de la isla con los 14 profesores fijos que tiene la escuela en toda la Isla, «lo que supone el principio del fin de la escuela». 


Los padres solicitan la reanudación del curso escolar 2012-2013 «con todo» el profesorado, especialidades y material necesario para el mantenimiento de la Escuela en las mismas condiciones que en el curso pasado. En total, se han quedado sin trabajo 20 profesores a los que, año tras año, se les hacía un examen cada vez.