Entrevista

Pedro Guerra: "Todo lo que suena en los dos discos lo he tocado yo"

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El cantautor canario regresa con dos álbumes: ‘Arde Estocolmo’ , con temas originales cantados por él, y con  ‘14 de ciento volando de 14’ con 30 artistas que interpretan sonetos de Sabina musicados por él.

— Ha lanzado al mismo tiempo Arde Estocolmo y 14 de ciento volando de 14. ¿Qué ha pasado?

— Estaba trabajando poniendo música a sonetos de Sabina, pero desde 2011 no sacaba ningún disco mío con canciones originales. En 2013 saqué 30 años que era un repaso de mi trayectoria. Tenía que decidir si continuar con los sonetos de Sabina o hacer un disco con canciones originales. Pensé que el disco de Sabina podía convertirlo en un proyecto colectivo cantado por otros artistas, y que, de ese modo, podría hacer los dos proyectos a la vez.

— Tiene su riesgo.

— Puede tenerlo porque ahora no es una época muy buena para vender discos, y si uno tiene que vender dos... En fin, pensé que los discos se podían apoyar mutuamente, por eso  han salido los dos a la vez. Los dos los promociono yo. Cuento la historia de los dos discos a la vez y, en lugar de hacerse sombra, van funcionando como un apoyo.

— ¿Hay gira a la vista?

— Al sacarlos a finales de abril, es tarde para plantear una gira antes del verano. Y en julio y agosto iremos a trabajar fuera. Es buena época para trabajar en América. Aparte de las dos presentaciones de Madrid, a finales de junio tenemos conciertos en Andalucía. El resto de la gira la haremos entre septiembre y diciembre. Estoy pensando hacer una gira por Canarias.

— En Arde Estocolmo, además de temas propios incluye poemas musicados de Rubén Darío, Rimbaud y Gerardo Diego. ¿Le ha cogido el gusto a musicar versos de otros?

— Mi trabajo con los sonetos empezó en 2011, antes que el proyecto de los versos de Sabina. Era un trabajo sobre la historia del soneto. El poeta Luis García Montero me hizo una selección de poemas de Garcilaso, Rubén Darío, Alberti, Lorca... Hice un trabajo extenso. Le puse música a 20 sonetos, nueve de ellos los grabó Miguel Poveda en Sonetos y poemas para la libertad. Y luego me metí en el libro de Sabina. Algunos de los sonetos que no cantó Poveda, los incluí en Arde Estocolmo.

— En Arde Estocolmo suenan las chácaras y el timple ¿Está nostálgico?

— Me apetecía rescatar el tim-ple. Nunca lo utilicé tanto como en estos dos discos. Me apetecía mucho. Toco bastantes canciones con el timple, las chácaras, tambores, el silbo gomero... Sí, quería hacer una fusión de elementos de programaciones musicales modernas y mezclarlos con elementos canarios y otros instrumentos como laúdes y mandolinas, muy propios de las rondallas y parrandas del folclore canario.

— Arde Estocolmo parece menos introspectivo y más social.  

— Hay de todo. Es verdad que canciones como Arde Estocolmo, Márgenes o Lobos –que junto a Arde Estocolmo es la que tiene más influencia del folclore de Canarias– son de temática social. Luego  hay otro tipo de canciones –Perla o La risa– que hablan de otras cosas, otros temas más generales o canciones como En la oscuridad o Esperando por mí que son más de amor. El disco mantiene la misma línea que he seguido siempre. Las temáticas son variadas.

— En 14 de ciento volando de 14, un total de 30 artistas –Bunbury, las hermanas Morente, Miguel Ríos, Xoel López, Iván Ferreiro, Aute, Serrat... – cantan los sonetos de Sabina. ¿Había hecho un trabajo de producción como este?

— Nunca hice una labor con ninguno de mis discos como en este. Nunca al nivel con el que me he involucrado en estos dos. He sido productor, arreglista, intérprete de los instrumentos... Todo lo que suena en los dos lo he tocado yo. Fue una tarea gruesa. Cuando decidí que iba a trabajarlos de esta manera, me los planteé con calma. Con este sistema de trabajo es normal que el proyecto se alargue más en el tiempo, pero te permite trabajar a tu ritmo.

— ¿Le gustó a Sabina?

— A Sabina le encantó desde el primer momento. Me dio la bendición. Soy consciente de que le ha encantado.

— ¿Va a votar?

— Qué remedio, habrá que votar. Creo que nadie deseaba la repetición de las elecciones pero ha surgido así. Sí, por supuesto que votaré.