Paulino Rivero veta a CC de Gran Canaria en el Ejecutivo

29/06/2007

La representación que tendrá los nacionalistas de Gran Canaria en el gobierno que diseñen Paulino Rivero y José Manuel Soria se limitará a cargos de segundo nivel (viceconsejerías o direcciones generales). El Partido Popular será quien lleve la voz grancanaria.

El candidato a la Presidencia del Gobierno por Coalición Canaria (CC), Paulino Rivero, considera más conveniente que la organización de Gran Canaria «se ocupe a fondo de recuperar el partido en esa isla» que estar distraída con alguna consejería del futuro Ejecutivo autonómico.

Rivero fue tajante aprovechando una reunión que desarrolló el Consejo Político de Coalición Canaria en Tenerife el pasado día 26 de junio, en el transcurso de la cual enfatizó que «no admitiré injerencias de ninguna isla -ni siquiera de Tenerife- para formar mi gobierno», según reprodujeron varias personas que asistieron a la cita.
De esta forma, el también presidente de la federación nacionalista quiere dar por zanjada la posibilidad de que Gran Canaria ocupe una de las seis consejerías que CC quiere mantener en su poder cuando proceda al reparto con el Partido Popular (PP).

Precisamente, serán los conservadores quienes aportarán el «equilibrio territorial del Gobierno», en la persona de José Manuel Soria. Probablemente, el presidente regional del Partido Popular ocupará la Vicepresidencia del Ejecutivo así como la Consejería de Economía y Hacienda.
En cualquier caso, Paulino Rivero aseguró en Tenerife que «ni Maria del Mar Julios, ni Manuel Lobos estarán en el Gobierno de ninguna de las maneras posibles».

proyección regional. Para los nacionalistas es «imprescindible» que tanto la ya vicepresidenta del Parlamento, como el portavoz de CC en el Cabildo Insular de Gran Canaria «empleen todos sus esfuerzos en levantar el partido para recuperar nuestra proyección regional».

Aunque Rivero fue contundente al advertir que no está dispuesto a estar condicionado por las islas a la hora de formar gobierno, lo cierto es que las organizaciones insulares pujan por su cuota a 24 horas antes de que Rivero y Soria acuerden el nivel de representación que tendrán sus respectivas formaciones políticas.

Así por ejemplo, La Palma sigue reivindicando al menos, una consejería y El Hierro mantiene viva su aspiración de ocupar una cartera. Ambos hacen valer sus seis diputados.