Óscar Jaenada: "Me gusta hablar sin palabras"

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO

Para el actor Óscar Jaenada, en la vida hay que hablar lo justo y escuchar más. Hablar y hablar no sirve de nada, sobre todo si no se dice algo que merezca la pena. Desde su punto de vista, las películas deben guiarse por el mismo patrón, así que un filme cuyo guión cuente con unos diálogos ajustados tiene muchas papeletas para contar con sus servicios. Esto le sucedió con Buscando a Eimish, ópera prima de Ana Rodríguez Rosell que se estrena este viernes en España.

«Desde que leí el guión me di cuenta de que se trataba de un proyecto muy personal de esta directora, en el que los actores tenían mucha importancia. Se trata de una película en la que los sentidos tienen más importancia que los hechos, donde los protagonistas hablan mucho sin abrir la boca. Se apoyan en la mirada, los gestos, los silencios... Y eso me gusta, me atrae a la hora de decantarme por una película», comenta por teléfono Jaenada desde Madrid.

Buscando a Eimish se desarrolla en torno a una joven pareja que llega a un momento en el que su relación necesita dar un paso adelante, salvo que se opte por la ruptura. Un momento difícil que lleva a ella, de nombre Eimish, ha optar por una inesperada huida, que lleva a Lucas a buscarla por toda Europa. Un viaje en el que descubrirá que no sabía nada, o casi nada, de su novia. «Todas las parejas llegan a un momento en el que la relación necesita que se le de un toque de atención. Se tienen que actualizar y es algo que se debería llevar a cabo cada cierto tiempo. Lo que sucede es que no se encuentra el momento adecuado para hablarlo», confiesa el actor, que se hizo muy popular gracias al Goya que logró en el año 2006 al dar vida a Camarón de la isla en la película de Jaime Chávarri.

En muchos casos, la familia determina el comportamiento de los integrantes del matrimonio o pareja. Lucas, el personaje al que da vida Jaenada, vive marcado por «la familia que le tocó». Mientras que la joven Eimish, que proviene de un ambiente totalmente desestructurado, «tiene muy claro cómo debe ser la familia que quiere formar», puntualiza el intérprete.

Para que funcione Buscando a Eimish, la química entre sus protagonistas era vital. «A Manuela Vellés la conocí en una entrega de premios, poco después de que estrenara Caótica Ana, de Julio Médem, donde su trabajo me cautivó. La felicité por aquel trabajo y ella me recordó aquel momento cuando coincidimos para esta película. Nos entendimos con rapidez, todo fue muy fluido y natural», confiesa el actor.

Buscando a Eimish es una película con una estética y un desarrollo narrativo poco habitual dentro de la producción cinematográfica española. Óscar Jaenada atribuye esta circunstancia a la cineasta Ana Rodríguez Rosell. «Se nota que durante mucho tiempo ha estado trabajando en el extranjero, sobre todo, rodando documentales, tanto en África como en Asia. Cuenta con un punto de vista distinto, que nos llama la atención, tal y como ocurre cuando vemos, por ejemplo, una cinta iraní», asegura. De ahí que la película «funcione muy bien» en el extranjero. Este viernes llega a los cines españoles.