Ofrecían excursiones gratis a jubilados para venderles productos que no daban

EFE

Tres hombres y una mujer de entre 37 y 73 años han sido detenidos en Benidorm (Alicante) por ofrecer en la calle excursiones gratuitas para atraer a personas mayores, sobre todo jubilados, a los que luego estafaban porque les vendían cosas que no les llegaban a entregar.

Según la Policía Nacional, dos de ellos han ingresado en prisión tras prestar declaración judicial.

Los arrestados utilizaban varias empresas dedicadas a la promoción de rutas turísticas, y al finalizar les dirigían a un restaurante donde organizaban muestras de venta de productos de descanso, bienestar o limpieza que, una vez que compraban y anticipaban el pago de los artículos, nunca recibirían.

Las víctimas eran en su mayoría turistas jubilados que disfrutaban de sus vacaciones a través de viajes organizados en Benidorm.

Las investigaciones se iniciaron a raíz de la recepción de 14 denuncias en diversas comisarías interpuestas por personas de edad a las que habían estafado del mismo modo.

Las víctimas manifestaban haber acudido a excursiones gratuitas que les ofrecieron en la calle mientras disfrutaban de sus vacaciones en Benidorm.

Una vez acordada la compra de los artículos y anticipado el pago de los mismos en parte o en su totalidad mediante tarjeta de crédito, las empresas nunca enviaban a los clientes los productos adquiridos.

Transcurrido un tiempo y pese a las reclamaciones de los compradores, las empresas tampoco reembolsaban el dinero, motivo que llevó a muchos de los afectados a reclamar ante los organismos municipales de consumo.

Los agentes descubrieron hasta seis empresas ficticias que eran usadas para organizar las excursiones y las reuniones comerciales, lo cual unido a que las víctimas procedían de diversos puntos de España dificultó en gran medida el trabajo policial, si bien finalmente se pudo localizar a los cuatro responsables.

Se han practicado dos registros, uno en un local de Benidorm usado como sede por los presuntos estafadores, y en el restaurante de La Nucía, donde daban las charlas de venta y se incautó gran cantidad de documentación de las ventas efectuadas, así como varios TPV (terminales punto de venta) para los pagos con tarjeta, y productos que se mostraban a los clientes en las reuniones, como colchones, sillones de masaje, cámaras de fotos y robots de limpieza.