'No' a un pacto incondicional

Almudena Sánchez
ALMUDENA SÁNCHEZ

El presidente de la gestora del Partido Socialista Canario (PSC), José Miguel Rodríguez Fraga, dijo haber percibido de los representantes en el Gobierno «ganas de seguir trabajando», tras el último capítulo de la crisis. Pero advirtió que el partido «no estará en las instituciones de cualquier forma».

Tras desatarse un nuevo ciclo de disputas en el Gobierno, la vicepresidenta, Patricia Hernández, y los consejeros del Partido Socialista Canario (PSC) hicieron saber al presidente de la gestora, José Miguel Rodríguez Fraga, que «están preocupados, pero tienen ganas de seguir trabajando y aportando valor a la sociedad canaria», aseguró éste en su primera comparecencia al asumir el cargo provisional. Sin embargo, advirtió que «el partido no estará en las instituciones de cualquier manera». Rodríguez Fraga se estrenó este miércoles con una crisis de Gobierno estallada entre sus manos. A pesar de ello, indicó no haber recibido llamada del presidente del Ejecutivo, Fernando Clavijo, ni de nadie de Coalición Canaria (CC). Tampoco, la petición de llamar a los nacionalistas a una Mesa de Seguimiento del Pacto. El también alcalde de Adeje demostró ser consciente de tener que afrontar una situación «muy complicada», generada por una relación donde la «confianza está quebrada», pero evitó mantener la declaración que hace un mes hizo la dirección de su partido de dar por roto el pacto. «Hay que actuar rápidamente, porque esta situación no se puede perpetuar mucho más», aseveró, al mismo tiempo que precisó la necesidad de dirigirse con «serenidad, cabeza y corazón» en un contexto que calificó de «grave».

Primera reunión. Para «adoptar una decisión» se reunirá este jueves por primera vez la gestora del PSC. Eludió avanzar su posición aunque prometió «escuchar a todos, ver si se pueden restablecer las relaciones y recuperar una mínima confianza entre los partidos firmantes del pacto». José Miguel Rodríguez Fraga incidió en varias ocasiones en la necesidad de crear un clima de «tranquilidad», y anunció su intención de aportar una «visión de trincheras» que le brinda su condición de alcalde; «muchas veces me da la impresión de que la política vive en una endogamia con los medios de comunicación y se olvida de las necesidades de la sociedad», reflexionó. Por eso, el presidente de la gestora descartó totalmente cobrarse la pieza de la Alcaldía de La Laguna por el incumplimiento «flagrante» de CC en Arico y Puerto de la Cruz, como ha exigido el diputado por Tenerife, Gustavo Matos, entre otros. «No se puede actuar de francotirador y pretender que el resto del partido te siga», zanjó, apelando además a la necesidad de «cumplir con los acuerdos firmados a pesar de que algunos hayan preferido no hacerlo». Tampoco es cuestionable renunciar ahora a los pactos en cascada, pese a los continuos problemas que generan desde el principio de la legislatura. «A estas alturas, sería muy complicado. Esa hipótesis está fuera de lugar», contestó.