Nelson cae otra vez en Santa Cruz

Rosa Rodríguez
ROSA RODRÍGUEZ

Tal día como hoy, pero de hace 218 años, el contralmirante Horacio Nelson no sólo perdía el brazo en Santa Cruz de Tenerife, sino que sufría la primera derrota de su historial militar. El general Gutiérrez al frente de unos pocos hombres, la mayoría milicianos, vencía a la temida Royal Navy y salvaba a Canarias de la invasión inglesa.

Horacio Nelson volvió anoche a perder el brazo y la oportunidad de tomar para la Corona Británica la plaza de Santa Cruz de Tenerife, la Isla y muy probablemente toda Canarias. La conmemoración del 218 aniversario de la Gesta del 25 de Julio sacó otra vez a la calle a las tropas del general Antonio Gutiérrez, a los milicianos y al pueblo de Santa Cruz, para enfrentarse a los soldados de la Royal Navy. La recreación anoche de la contienda fue, como cada año, el acto estrella de la celebración de la efemérides.

Pero, además de a los soldados el Regimiento de Infantería de Canarias, a los milicianos llamados por el General Gutiérrez y al todo el pueblo de Santa Cruz, que luchó con piedras y palos, en esta ocasión la Tertulia Amigos del 25 de Julio junto con la Asociación Histórico-Cultural Gesta 25 de Julio de 1797 y el ayuntamiento capitalino han querido también homenajear a los marineros de la corbeta francesa La Mutine que lucharon en el bando español contra los ingleses, de los que huían cuando recalaron en el puerto chicharrero.

«Los ingleses perdieron más de 300 hombres en el asedio frente a 24 del bando español, de los que dos eran marineros de La Mutine», explica José Manuel Ledesma, presidente de la Tertulia Amigos del 25 de Julio, quien recordó que esta asociación, además de a esos marineros, también homenajea este año a las aguadoras de Santa Cruz, con la colocación de un hito frente al cerro de La Altura, donde se apostaron los soldados y milicianos de la Isla para hacer frente al asedio ingles y hasta donde iban a llevarles agua y comida.

Fueron cuatro días de asedio que se iniciaron la noche del 19 de julio de 1797 cuando desde las atalayas de Anaga ocho hogueras avisaban de la llegaba de navíos enemigos. La madrugada del 22 de julio ocho buques ingleses se situaron frente a la costa y botaron 30 lanchas con 900 hombres, pero los cañonazos desde el castillo de Paso Alto los hizo retroceder. Volvieron a primera hora del día 23, pero fueron otra vez repelidos. En el tercer ataque, Nelson se puso al frente de 1.300 hombres, pero él no tocó tierra, la metralla lanzada desde el cañón Tigre le destrozó el brazo derecho. Esa madrugada la lucha cuerpo a cuerpo se libró en las calles de la ciudad hasta que los ingleses se rindieron. La capitulación se firmó en el castillo de San Cristóbal la mañana del 25 de julio de 1797.