Nardy Barrios: «El Canódromo es un robo de 12 millones de euros»

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—¿Qué razones le llevaron a romper el pacto de gobierno?
—No dejo de agradecer a Jerónimo Saavedra que, sin necesitar a Compromiso, cerráramos un pacto de gobierno. Dicho lo cual, teníamos una serie de acuerdos que se han incumplido. Me gustaría que el Partido Socialista me explicara de verdad y con razones ciertas ese cambio extremo que han tenido en el Canódromo. No se puede estar junto a los vecinos cuando se está en la oposición y ahora, que se está en el gobierno, y de manos de Carolina Darias, cambiar de opinión. Ellos sabían que desde 2003 denunciábamos la ilegalidad de las torres del Canódromo, un pelotazo, un robo a la ciudad no sólo de un espacio público sino de casi doce millones de euros, que es lo que consideramos que ha ganado el empresario particular.


—¿No eran nueve millones?
—Cuando se dice nueve, se  equivocan, se olvidan de la última finca. Siempre se ha hecho el cálculo sobre dos pero en la tercera ganó lo mismo. A Urbacan se le cambia el famoso parque del canódromo por tres solares: el tercero pasó del Ayuntamiento a Urbacan, y de Urbacan a Urbis, en una operación que ni siquiera el Ayuntamiento ha sido capaz de controlar. Ése era el maravilloso gobierno de Pepa Luzardo, que gestionaba tan  bien el dinero público. Por eso digo que no son nueve millones sino doce, pues en ese cambio de manos, el empresario también ganó entre tres y cuatro millones. Este Ayuntamiento, en tres años, no ha sido capaz de investigar a fondo cómo se evaluó y cómo fue la operación. Es inexplicable.


—El grupo socialista insiste en que la solución al Plan General defiende el interés público y evita el pago de indemnizaciones. ¿Qué opina?
—Ellos han incumplido con la obligación de ordenar todo el término municipal. Han pretendido no quedar mal y lo que han hecho es dejar fuera ese espacio, sin regular. Estoy convencida de que la Consejería de Política Territorial lo va a rechazar. Hay una sentencia que dice que el Plan Especial del Canódromo es nulo de pleno derecho, pero recurrir una sentencia no significa legalizar una situación. La sentencia recurrida del TSJC ordena al Ayuntamiento a que anule todo lo realizado y llega a hablar de desviación de poder. Por tanto, se debe regular y recoger como espacio libre.  


—¿No ha habido defensa del interés general?
—No, el interés general se hubiera defendido no habiendo recurrido, negociado con Realia y presentado una acción de lesividad contra Soria, Pepa, los concejales y los técnicos que tomaron parte en este disparate, que no es un disparate, sino un pelotazo en toda regla. Está claro que Urbacan compró para hacer de intermediario, no se quedó con ninguna parcela ni más de un mes, todas las quiso para después venderlas. ¿Qué tiene eso de bueno para la ciudad? Al final se ha perjudicado a la ciudad, aunque diga el alcalde que no, porque le han robado doce millones de euros y un hermoso trozo de un parque. En cuanto a las indemnizaciones, no está tan claro que haya que pagarlas porque Realia y Urbacan conocían las denuncias y fueron requeridos por los propios vecinos. No hay un tercer adquiriente de buena fe cuando conoces que la operación que vas a realizar está denunciada.


—La acción de lesividad que usted plantea contra los dirigentes del PP y los funcionarios municipales, ¿no está ya prescrita?

—Las acciones de lesividad prescriben a los cuatro años, pero creo que las denuncias de los vecinos han paralizado esa prescripción. Entiendo que este asunto está vivo y se puede hacer gracias a que los vecinos presentaron la denuncia. Lo mejor de investigar este pelotazo es que haya una firme convicción de políticos y funcionarios de que este robo no se puede volver a repetir. Acciones como la de La Favorita o el Canódromo siempre son perjudiciales para el interés general, empobrecen a la ciudad.


—A la vista de esto, ¿cree usted que el PP y el PSOE son lo mismo?

—No son lo mismo. El PP es quien ideó y ejecutó esta ilegalidad y el PSOE, que había denunciado la situación, sorprendentemente cambia de opinión al llegar al gobierno, sin mayor explicación. Tuvimos un gobierno del PP que decepcionó y otro del PSOE que también ha decepcionado, a mí la primera. Diferimos de las antenas de telefonía móvil, pero también respecto a Guaguas Municipales, aunque al final entendieron mi razonamiento y dieron marcha atrás, así como con las guarderías y la subida de impuestos, donde aceptaron mis propuestas.


 —En general, ¿qué lectura hace del Plan General?
—El texto da la espalda a las necesidades de la ciudadanía. Cuanto más analizo su contenido, más me sorprendo de determinados aspectos. Retiraron el parque de la música, uno de los proyectos más brillantes. Pero en el pleno dicen que a lo mejor se cambia de sitio. Esto no es un plan general, es un monopoly. Para la ubicación de piezas de este calibre, como la del hotel o las torres, se requiere un estudio técnico. El parque de la música, el canódromo, la estación transformadora... demuestran que se ha perdido una gran oportunidad. La ciudad necesita un Plan General objetivo, serio, riguroso y no cuesta tanto hacerlo. Pudiendo hacer las cosas bien, aquí se han hecho mal. Pero no sólo ha sido el Plan General sino también la actitud que se ha mantenido. Durante tres años, elaboran la adaptación del Plan General y no nos la enseñan. Y encima nos dicen desde La Palma, viendo los Enanos, tanto Néstor Hernández como el alcalde, que tenemos que apoyarlo sin haberlo visto y que si no, nos cesan. Esa actitud es incomprensible en Jerónimo Saavedra.


 —Las asociaciones de vecinos dicen que el Plan General ampara irregularidades...
—Si no regularizan el espacio público del Canódromo es una irregularidad. Si estuvieran seguros de que el suelo va a ser residencial, lo hubieran regulado como tal, pero no se han atrevido. Esto es reflejo del convencimiento de Néstor Hernández de que no está actuando adecuadamente. Si cree que debe ser residencial, que se atreva, que sea valiente, que lo regule... pero no lo hace porque sabe que ese espacio es público, perteneciente a la ciudad y los ciudadanos, y que todo lo que ha tenido lugar en ese espacio es una desviación de poder.  


—-En el PSOE se dice que estaba cantado que el pacto se iba a romper con el Plan General...
—Lo que está cantado es que Compromiso ha trabajado desde el primer día hasta el último. Lo que está claro es que los compañeros de viaje de Jerónimo Saavedra, en lugar de alegrarse porque trabajaba, empezaron a considerarme como una competidora a la que había que abatir.


—¿Qué oposición hará ahora?

—Será muy constructiva, muy cercana a la gente y, sobre todo, planteando un proyecto nuevo. Los partidos viejos, PP y PSOE, casi tienen las mismas pautas de comportamiento. Llegan al poder y nada se mueve.


—¿Qué posibilidades tiene Compromiso en una época que parece tender al bipartidismo?
—Los ciudadanos están decepcionados de los dos viejos partidos. Compromiso tiene un modelo ilusionante de contar de verdad con los ciudadanos y defenderlos a ultranza, como hemos hecho en La Matula con la carretera. Eso permite que la ciudadanía vislumbre un auténtico cambio.