Muere Carmelo Artiles

21/02/2011

Carmelo Artiles, uno de los políticos grancanarios más destacados de las dos últimas décadas del siglo XX, murió ayer en el Hospital Insular de la capital grancanaria a los 65 años de edad víctima de un ictus cerebral. Entre otros cargos, el socialista fue presidente del Cabildo de 1983 a 1991. Mañana es trasladado del tanatorio a Arguineguín, donde será enterrado.

Carmelo Artiles Bolaños será recordado como una de las figuras socialistas más señeras y destacadas de finales del siglo pasado, tanto en su papel de presidente del Cabildo, donde se propuso engrandecer y reverdecer Gran Canaria, como desde sus cargos en el Congreso de los Diputados y en el Senado, sin olvidar su fructífera etapa de secretario general del PSOE de Gran Canaria, desde el año 1979, cuando el partido alcanzó las más altas cotas de poder y militancia en las Islas.

Carmelo Artiles Bolaños vino el mundo el 26 de mayo de 1945, en Santa María de Guía, en el seno de una modesta familia que pronto emigró al Sur, a Arguineguín, como tantas otras, a ganarse la vida echando tomateros. Su formación la inició en el Seminario, conocido entonces como la Universidad de los Pobres y se licenció en Ciencias Eclesiásticas, por la Universidad de Granada, Ciencias Sociales en Salamanca y se doctoró en Derecho. Fue abogado laboralista de UGT y secretario insular del PSC-PSOE.

Inició su carrera política en 1979 como concejal del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana y consejero del Cabildo de Gran Canaria.

El 26 de mayo de 1983, día de su cumpleaños, tomaba posesión cono presidente del Cabildo de Gran Canaria, al frente del cual estará hasta el año 1991. Con un salón abarrotado y en presencia de sus padres, que habían asistido a su toma de posesión, un emocionado Carmelo Artiles dijo que «por obra y gracia de la democracia, un ciudadano no procedente de las élites económicas, sociales y urbanas, llega a presidir la isla de Gran Canaria».

Tras las dos legislaturas al frente de la institución insular, su paso por el Senado y el Congreso de los Diputados completan la andadura política de un hombre hecho asimismo que basó su trabajo como presidente insular en las premisas de enriquecer, engrandecer, reverdecer y mejorar Gran Canaria. Una moción de censura lo apeó de la presidencia del Cabildo en el año 1991.

Por la Isla.

Crear riqueza personal, cultural, económica y social para satisfacer las necesidades colectivas de Gran Canaria fue el proyecto que afrontó desde el gobierno del Cabildo para abrirlo a la sociedad y resolver los problemas que afectaban a la Isla y que iban desde el sanitario al cultural, pasando por el deportivo, el universitario y el de servicios sociales.

Desde estas líneas, CANARIAS7 deja constancia expresa de su más sentido pésame, sentimiento que hace llegar a sus familiares y amigos. Descanse en paz.