Moriana: «He sentido un orgullo muy grande»

Óscar Hernández Romano
ÓSCAR HERNÁNDEZ ROMANO

Agasajo unánime para José Moriana Santisteban. El que fuera jugador, entrenador y, sobre todo, el presidente del histórico primer ascenso del CB Gran Canaria-Claret SAD a la máxima categoría del baloncesto nacional recibió ayer la insignia de oro y brillantes del club que defendió como a su propia familia.

El Centro Insular de Deportes se puso en pie en peso para rendirle una calurosa ovación antes del encuentro con el FC Barcelona. «He sentido un orgullo tremendo», relataba Pepe Moriana tras recibir su más que merecido reconocimiento. «Además hacerlo con esta cancha llena y ganándole a todo un Barcelona, es doble motivo de satisfacción», añadía el expresidente.

Moriana recibía su galardón de manos de su homólogo hoy en día al frente de la entidad claretiana, Joaquín Costa, y del presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Bravo de Laguna, al que aprovechó para mandarle un recado: «Le he dicho al presidente que romper todo esto sería matar una vida», relataba consciente de las dificultades económicas por las que atraviesa hoy en día la entidad claretiana.

Comparte su premio Moriana con las «miles de personas que luchamos en esa época por este club. Posiblemente yo era el administrador y el loco que tiraba de toda esa gente, pero fueron muchos los que lo hicieron posible. Obviamente esto no puede ser una labor de una persona sola», argumentaba.

Añorando además tiempos pretéritos, Pepe Moriana lanzaba otro de sus deseos al aire: «A ver si en tres o cuatro años tenemos algún canario más jugando en este equipo», afirmaba mientras disfrutaba de la victoria ante uno de los grandes de Europa en un CID que se vistió de gala para la ocasión.

«Veo al equipo muy bien, posiblemente este año desde mi punto de vista hemos empezado con un equipo muy justito pero realmente así llevamos quince años. Para mí Pedro Martínez es un número uno como entrenador. Me parece un gran activo del club. Le he visto hacer cosas a este equipo limitadísimo, a las cuales han tenido que dedicar mucho esfuerzo, trabajo y dedicación. Le he visto correr, defender, rebotear y con muchas ganas. No lo veo peligrar en absoluto, nos salvamos con lo que tenemos», analiza el propio Pepe Moriana, historia viva de un club al que le guardará fidelidad eternamente.