Las Palmas de Gran Canaria

Misión: liberar al gallo Pancho

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Pancho vivía feliz en Santa Catalina. Y era uno más del parque, como los jugadores o los turistas. Todos lo conocen allí. Pero el Ayuntamiento se lo llevó porque las normas dicen que un gallo no puede vivir en la calle. Sus dueños empezaron a recoger firmas ayer para que lo suelten en libertad.

Pancho, el gallo, se ha enseñoreado del parque. Y de los corazones de todos sus habitantes. Sus cacareos, sus andares y su porte se echan de menos. Llegó hace seis meses a la casa Fataga en forma de pollito y como el regalo de un cliente que pensó que aquel ambiente tan canario necesitaba de un toque galliforme. Y desde entonces no ha hecho más que crecer en libertad, ganándose el cariño de todos. Algunos de los jugadores de cartas y dominó lo tienen grabado en su móvil, como es el caso de Braulio Hernández, que lo muestra con orgullo a quien quiera verlo.

Sin embargo, hace unos días, el Ayuntamiento decidió llevárselo. En el parque puede haber palomas y tórtolas, perros sueltos y pueden vivir personas que, desgraciadamente, no tienen hogar. Sin embargo, lo que no puede haber es un gallo.

La indignación por el rapto del gallo ha crecido de tal forma que sus dueños, Santiago Molina y Ana Santana, iniciaron ayer una campaña de recogida de firmas que quieren hacer llegar al alcalde Jerónimo Saavedra para que Pancho recupere la libertad y acompañe a la gallina Fefa, su ovípara compañera.

Santiago y Ana esperaban ayer que se produjera la liberación del gallo, pero en su lugar lo que se produjo fue el intento de captura de Fefa. La gallina, no obstante, pudo escapar de los embates de los dos trabajadores del servicio de Salud Pública al esconderse en el restaurante. Ante esta situación, los dueños del Fataga empezaron a recabar adhesiones entre los fijos del parque de Santa Catalina.

Allí nadie se lo piensa. Todos firman «por Pancho». Pedro Luis Estupiñán fue el primero en firmar. «Le daba un toque buenísimo al parque», explicaba ayer este empresario que el próximo día 17 inaugura la web www.parquesantacatalina.com, «una niña llegó a decir que sólo había visto los gallos y las gallinas por Internet».

Tampoco se lo pensó Luis Cruz Leal, que calificó de «maldad» lo que había hecho el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria con el gallo Pancho. «El animal no hacía ningún mal y se comía todas las cucas que encontraba», explicó, «a ver por qué se llevan a Pancho y no quitan las palomas ni las tórtolas, que tienen sucios todos los edificios».

El Ayuntamiento llegó a proponer la devolución del gallo a sus dueños con la condición de que estuviera enjaulado. Pero esta opción no gusta a nadie en el parque de Santa Catalina. «Que venga el gallo, que es típico de aquí», explica Julio mientras observa una partida de cartas, «pero que lo dejen suelto porque para estar enjaulado que lo dejen en el Ayuntamiento».