Baloncesto: Herbalife Gran Canaria

Miguelo Betancor: «Por su orgullo, profesionalidad y coraje, yo creo en este equipo»

Fue un verdadero palo. La clara derrota ante el Galatasaray deja la eliminatoria muy complicada y el pase a la final un poco más lejano. Pero no es el Herbalife un equipo que se rinda fácilmente, y este sentimiento de no dejarse vencer queda fielmente reflejado en su presidente, Miguelo Betancor: «Yo creo en este equipo», asegura.

«Cuando juegas en la élite europea, las derrotas hay que relativizarlas y buscar lo positivo, lo que se ha hecho bien o mal y dar un paso al frente, porque en estos momentos los pequeños detalles son los que te hacen ser grandes», explica Miguelo Betancor con la sabiduría que dan tantos años viendo en primera persona partidos de este nivel.

El presidente del Gran Canaria no duda en las posibilidades del conjunto claretiano: «Este equipo tiene calidad para estar en la élite europea, después de Turquía lo tengo clarísimo, tiene potencial para estar ahí y para poder competir», explica. Es justo en el partido de Estambul donde el máximo mandatario amarillo confirmó ese convencimiento: «Me impresionó la profesionalidad de todos, era increíble ver como saltaban, como se animaban mutuamente, como se cabreaban consigo mismos cuando no salían las cosas... Realmente me he quedado impresionado de la actitud de todo el equipo. Normalmente solo aplaudimos las victorias, pero después de este partido en Estambul les aplaudo incluso en la derrota porque han demostrado que quieren y pueden. El próximo miércoles hay partido, y lo hay porque se puede creer en este equipo», sentencia.

Para la gesta, Betancor recomienda no obsesionarse: «Los jugadores no deben meterse más presión en el partido,  simplemente han de hacer lo que ellos mejor saben: jugar al baloncesto. El saber sufrir y no ofuscarse en que hay unos puntos por superar, será clave para conseguir nuestro objetivo», aconseja.

El presidente lo tiene claro, el infierno turco jugó su papel, pero ahora le toca hacerlo a la marea amarilla: «En Estambul tuvieron una gran ventaja los turcos, tuvieron el sexto jugador: la afición. Dos horas antes ya estaban animando y cantando. Pero nosotros el próximo miércoles tendremos esa misma ventaja, tendremos a nuestra afición, a la gente que siempre ha querido a este equipo. Estoy seguro de que no van a caber todos en el Gran Canaria Arena, porque no hay recinto capaz de albergar a tanta gente que valora lo que ha hecho este equipo y su sacrificio para llegar hasta donde ahora mismo están», anima.

Y es que el dirigente tiene muchas esperanzas puestas en el choque de vuelta: «Estoy convencido de que el miércoles haremos lo que sabemos y conseguiremos el objetivo. Estaremos todos unidos en un gran partido. Nos encontramos en la élite europea, llegar aquí y competir tiene un gran mérito. Por todo esto,  estoy seguro de que en la vuelta disfrutaremos de este gran equipo como lo hemos hecho a lo largo de toda la temporada», comenta con optimismo. Y es que no es Miguelo Betancor de los que se desaniman fácilmente: «Particularmente me encuentro motivado y con ganas. Con fe ciega en todo el equipo», asegura.

En cuanto al ambiente triste que se respiraba en el vestuario tras el partido, el presidente asegura que es lo lógico tras una derrota: «Nada más terminar el partido los jugadores estaban decaídos. Es normal porque están en caliente. Pero sobre todo lo que noté fue que están cabreados consigo mismos. Por eso tengo muy buenas sensaciones de este equipo y creo en ellos profundamente. Ver a un jugador que con el cabreo se tira una botella contra sí. Eso es honestidad, orgullo. Ellos creen que pueden remontar la eliminatoria y llegar a la final. Estos jugadores miran al frente, miran a la canasta, no miran lo que hay detrás, sino que miran hacia delante», finaliza.