Miguel Ángel Ramírez: "Emalsa no intervino para nada en esta operación"

Francisco Suárez Álamo
FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO

Asegura no entender por qué se está relacionando a Seguridad Integral Canaria con el conflicto en el seno de Emalsa, Sercanarias y Saur. Subraya que la operación de compra firmada con Sercanarias está avalada por una tasación y por una auditoría.

¿Participa Seguridad Integral en un aparente fraude en Emalsa? Para nada. Nuestra relación comercial en la venta de la nave se hizo con Sercanarias. Emalsa no intervino para nada en esta operación. ¿Qué le traslada Sercanarias cuando contacta con usted? ¿Buscaban una sede para Sercanarias, para Emalsa, qué le dijeron? Hay una relación de hace diez años de mi grupo, de Ralons, con Emalsa, llevando la seguridad y la limpieza y en virtud de eso conozco a los directivos de Sercanarias. Son estos los que comunican su interés por contar con una nave, por la estrategia que tenían para Sercanarias y yo les propuse la venta de mi edificio porque en poco tiempo me trasladaré. ¿Cómo se explica la diferencia en las tasaciones? Primero quiero dejar claro que respeto muchísimo el trabajo de cualquier tasador pero hay que entender que carece de valor, tanto para una transacción comercial como jurídicamente, una tasación que se hace desde fuera de un edificio, sin ni siquiera entrar en el interior del mismo para saber cómo es en realidad y lo que alberga. Hay una tasación que habla de casi 6 millones de euros -por encima de lo pactado en la operación-, que es la que encargó Saur y para esa los tasadores sí entraron en el edificio, haciendo un análisis pormenorizado de su instalación y de su contenido. ¿Pero está hablando de la tasación realizada este año? Sí, la que se incorpora a la auditoría encargada por Saur. Pero ya en el año 2000 había una tasación que fijaba un valor de 3,5 millones de euros y más de diez años después el edificio no estaba como entonces. Por eso es lógico que el valor haya subido. Lo que no es de recibo es que se esté hablando de una tasación que habla de que mi edificio tiene tres plantas sobre rasante y cuatro bajo rasante, cuando lo cierto es que mi edificio tiene solo dos plantas bajo rasante. Es una prueba evidente de que no tiene nada que ver con la realidad. ¿Sabía Seguridad Integral que había una transferencia de 1,3 millones de Emalsa a Sercanarias? Para nada. A mí me pagaron con dos talones de Sercanarias. ¿Por qué se incorpora una adenda a la operación? Porque cuando va a llegar el tiempo del vencimiento, Sercanarias me plantea que no va a poder hacer frente al resto del dinero que acabaría finiquitando la compra y se me solicita un aplazamiento. Se les hizo un planteamiento en ese sentido y ellos aceptaron. De haber podido perder todo el dinero que inicialmente me habían dado, se buscó una solución para que no fuera así. Si todo está tan claro, ¿por qué tanto escándalo? Está más que claro que es una operación realizada en buena lid y me remito a las pruebas: hay una empresa que es privada, y no pública, que es Sercanarias, que quiere comprar un edificio y que contacta con una, que es la mía, interesada en vender un inmueble. Hay una tasación que avala el precio; están los comunicados de Saur, Sacyr y Emalsa dando por buena la operación. Están las declaraciones del alcalde tras el consejo de Emalsa. Está la auditoría que encarga Saur Internacional tras la denuncia presentada en Francia y está el hecho de que los señores que hicieron la operación siguen como directivos de sus empresas. ¿Y por qué entonces la insistencia en que se hable del papel de Seguridad Integral Canaria? Hay una guerra interna de directivos en Saur y nos ha cogido por medio. Pero está más que claro que todo es correcto. No olvidemos que también se dijo que nos iban a citar a declarar en la Audiencia Nacional y está más que confirmado por los medios de comunicación que no es así. Se está jugando a ensuciar el nombre de Sercanarias, de sus directivos y, también, de Seguridad Integral Canaria. Y se está hablando de Emalsa cuando Seguridad Integral a quien le vende es a Sercanarias.

Saavedra, luzardo y el novio de la exalcaldesa

Las acusaciones de Pepa Luzardo. «Me llama la atención que ella estuvo ocho años como concejala de gobierno y cuatro como alcaldesa y coincide que el mayor proveedor de servicios del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria es una empresa que dirige su novio. A nadie se le ocurre pensar que ese número de contratos que tiene la empresa que dirige su novio sea por la relación que tiene con ella. Yo, de hecho, lo atribuyo a que es una gran compañía y que gana los contratos en buena lid. Sembrar un reguero de dudas solo por un afán político no cabe. Y todo esto dicho desde el máximo respeto que me merecen tanto Pepa Luzardo como su novio como la empresa de su novio».

Jerónimo Saavedra. «No tiene sentido que Pepa Luzardo diga que Jerónimo Saavedra fue presidente de Seguridad Integral, y no lo tiene sencillamente porque es imposible, puesto que esta empresa funciona bajo la figura de administrador único. No hay consejo de administración”.

En la contabilidad. «Sercanarias me pagó con dos talones y esto está perfectamente registrado en la contabilidad. No entiendo por qué se quiere sembrar la duda con esta operación, cuando, como en toda relación comercial, el precio de venta lo pone el vendedor, que es mi empresa, que además coincide con el de la tasación que hacen los compradores, y estos y no lo olvidemos- son empresas privadas, porque Emalsa, que tiene participación pública, no participa en esto».

Inversor. «Afronté la operación con Sercanarias como otros negocios en los que participo, porque soy una persona muy activa, que busco lo mejor para esta tierra y eso me ha llevado, por ejemplo, a estar en Aja Inversiones (Hiperdino) o a ser el máximo accionista de Bankia en Canarias».