Miguel Aguerralde vuelve al 'thriller' con su 'Alicia'

Miguel Aguerralde abandona el tono nostálgico y algo romántico que adoptó en La chica que oía canciones de Kurt Cobain para regresar al territorio donde se siente más cómodo; el thriller. El escritor madrileño, afincado en Lanzarote, vuelve por sus fueros con Alicia, un relato de suspense que relata un fatídico cruce de caminos.  

Alicia devuelve a Miguel Aguerralde al género en el que su escritura se desenvuelve con más facilidad. «Es una novela de suspense, un thriller. Es a lo que me suelo dedicar habitualmente», señala el escritor que define esta historia como un viaje de «descubrimiento personal, en el que varios personajes están intentando escapar de un pasado complicado. Se meten en un lugar donde parece que todo va a ir mejor, pero sus vidas se complican de nuevo», explica el autor.

La protagonista, tras perder a su hijo, huye de su marido y va a parar a un pueblo donde se refugia mientras su expareja sigue buscándola.

El autor deseaba enmarcar la historia en el suspense, pero no pudo evitar que, «por momentos, se vuelva violenta. Tiene una parte de misterio, de investigación y de tensión, pero no es una novela limpia de sangre», confiesa el escritor residente en Lanzarote desde 2009.

Esta última novela se ha publicado con Cazador de Ratas, una nueva editorial con sede en Cádiz. «Estoy contento porque está especializada en lo que me gusta leer y escribir», asegura Aguerralde sobre esta empresa que, al ser nueva, tiene menos experiencia en cuanto a la distribución.

Con Alicia, ya son doce las novelas que ha publicado Aguerralde desde 2009, cuando vio la luz su novela Claro de luna.

Además, el autor reconoce que está atravesando una racha muy prolífica con la publicación, en un periodo de un año, de otros tres libros: Laberinto, La chica que oía canciones de Kurt Cobain y Tomb Raider: El viaje de Lara Croft, un ensayo sobre el popular videojuego.