Fútbol

"Mi hijo está destrozado y no para de pedir perdón"

 Yolanda Rodríguez vivió este lunes uno de los peores días de su vida. La elocuente imagen de su hijo de 17 años Cristian, encarándose descamisado con un agente de seguridad en el estadio de Gran Canaria se propagó tras el partido como la pólvora y fue utilizada como cartel de las numerosas iniciativas puestas en marcha en las redes sociales para denunciar los altercados producidos al término del encuentro.

Pero detrás de esta foto hay una familia rota, que está pasando unas horas muy duras por culpa «de la novatada de mi hijo, que sólo tiene 17 años y cometió un grave error, pero no pegó ni mató a nadie», decía ayer con voz temblorosa su madre Yolanda. Desde que se difundió la instantánea, a esta vecina de la capital grancanaria se le vino el mundo encima: «Fue un momento de euforia y ni discutió ni pegó a nadie. Reconozco que se ofrece la imagen de una persona agresiva, pero es todo lo contrario y hasta se desmayó cuando llegó a casa después del partido fruto de los nervios», relata. «Quiero que se relaje un poco porque nos han amenazado de muerte y por ello lo mandé a Tenerife a casa de unos familiares hasta que pase el tiempo necesario», dice.

Yolanda Rodríguez añade que su hijo «está destrozado» y sólo le «pide perdón» diciéndole que «ha hecho un ridículo que le ha desgraciado la vida». «Es un chico que jamás ha fumado ni bebido, hace bastante deporte y tiene una novia maravillosa. Sólo se ha dedicado a hacer el bien y ahora lo están amenazando de muerte en las redes sociales, publicando sus fotos, la dirección de nuestra casa, la imagen de su novia y hasta la mía», señala su madre. «No hay derecho y ya ha pedido mil veces perdón. Se están ensañando con él y le quieren pegar. Los que le denuncian son los mismos que ahora fomentan la violencia alentando a la gente agresiva al colgar su foto. Al fin y al cabo, sólo tiene 17 años y cometió un error», sentencia con lágrimas en los ojos.

«Como madre, me siento avergonzada por la tontería de mi hijo y estoy asustada porque nos están amenazando. Los que critican la violencia nos están desgraciando la vida», exclama.