Mercedes SLK, un 'burgués' que incita al deseo

JUAN CARLOS DE FELIPE

Siempre es un privilegio poder probar un Mercedes, pero si además se trata del nuevo SLK, esto se torna en un placer. El Grupo Flick lo ha hecho posible. Este modelo, disponible ya en las Islas Canarias, eleva el listón de la conducción a cielo abierto a un nivel desconocido hasta ahora. Hablamos de uno de los estandartes de la marca. Su nacimiento permitió una nueva forma de ver el automóvil, sobre todo con su característico techo rígido escamoteable que hizo historia. Lo primero que llama la atención de la última entrega del SLK es una parrilla de radiador alta y robusta que integra los rasgos característicos del nuevo diseño de Mercedes. Asimismo, sus dimensiones permiten configurar un capó largo y proporcionado, con aristas longitudinales que insinúan las propiedades dinámicas del roadster. Un parámetro asombra y acredita la precisión del trabajo de optimizado de la carrocería. A pesar de su sección delantera llamativa y erguida, y de su mayor superficie frontal, el coeficiente de resistencia aerodinámica alcanza un brillante valor de 0,30. La ancha parrilla del radiador lleva la estrella de Mercedes Benz en el centro y presenta una lama de contorno pronunciado, cromada en su parte delantera. Asimismo, los faros de perfil claro completan el frontal de este modelo. El frontal del nuevo SLK recuerda al legendario 190 SL de los años cincuenta, un vehículo que muchos consideran como precursor del coche que probamos por Gran Canaria. No obstante, los diseñadores no sólo se han centrado en el pasado. De igual manera, su rostro también presenta similitudes conscientes con el últimoalas de gaviota, el SLS AMG de Mercedes Benz, y con el novedoso CLS. AMPLIO

El modelo sorprende con un habitáculo ejemplarmente amplio. Los diseñadores de la firma germana han desarrollado un equipamiento dentro del automóvil que ofrece al conductor y a su acompañante una impresión de valor perfecta y precisión purista al más alto nivel. El interior se caracteriza por la elegancia deportiva y por el uso de materiales auténticos y de gran calidad, luciendo acabados ejecutados con maestría artesanal y máxima precisión. La consola central y otras molduras adicionales brillan con su acabado de aluminio cepillado, incluso en la versión básica. En esta tercera generación, el SLK presenta como primicia mundial el Magic Sky Control, un sistema tecnológicamente avanzado que oscurece o aclara el techo panorámico con solo pulsar un botón. POTENCIA Y REFINAMIENTO

El SLK dispone en su lanzamiento de tres motorizaciones, todos ellas con inyección directa de gasolina. Sus potencias oscilan entre los 184 y 306 caballos. Estas motorizaciones llevan el sello BlueEfficiency de Mercedes, reduciendo el consumo hasta un 25%. Los motores de cuatro cilindros ahora utilizan turbo en lugar de compresor volumétrico, con lo que se reducen fricciones internas. Abandonan su característico sonido, pero mejoran su rendimiento. Partiendo de un mismo bloque y cilindrada (1.796 centímetros cúbicos), el SLK 200 ofrece 184 caballos, mientras que el SLK 250 llega hasta los 204 caballos. El mayor refinamiento y nivel prestacional corre a cargo del SLK 350, cuya mecánica V6 atmosférico brinda 306 caballos. Va asociado obligatoriamente a la caja automática 7G-Tronic, también de serie en el SLK 250 y opcional en el SLK 200.