Mauricio Roque: "Llegar tarde a un menor es no llegar, es un caso perdido"

MARTA RAMOS

El nuevo Director General de Infancia y Familia del Gobierno de Ganarias afirma que en las islas hay 1.455 menores en desamparo y pide aunar esfuerzos para actuar y reconducir su situación.

¿Cuáles son sus prioridades al frente de la dirección general de Infancia y Familia del Gobierno de Canarias? La principal línea de trabajo es potenciar que el menor en situación de conflicto esté con su familia, ya sea con su familia biológica o sea una familia de acogida. Para ello, tenemos que trabajar en las situaciones de riesgo y apoyo a las familias para prevenir que se lleguen a situaciones de desamparo y que, en el peor de los casos, el menor tenga que ingresar en un centro para menores con problemas de conducta. Otra de nuestras líneas de trabajo es crear estos centros específicos, según establece la nueva ley de protección del menor. El ingreso depende de una resolución judicial. ¿Cuál es el protocolo de actuación para las situaciones de conflicto? Salvo que sea una falta de atención material y moral al menor, si se detecta que en las familias necesitan habilidades de educación, que el menor tenga ausentismo escolar leve o que haya una situación de precariedad, desde los ayuntamientos, los cabildos y desde la dirección general de la Infancia, se interviene en la familia con apoyo socioeducativo y psicológico. El objetivo es orientar a las familias para reconducir la situación y que el menor se pueda mantener en la familia evitar que el Gobierno tenga que asumir su tutela. A los menores también se les atiende de forma individual conforme a sus necesidades. ¿Cuántos menores están bajo esta situación en Canarias? Según los datos de este momento, hay 1.455 menores declarados en desamparo. En Gran Canaria, 724 y en Tenerife, 542. Los datos fluctúan proque todos lo días entran o salen del sistema porque entran a la mayoría de edad o porque se cumple el objetivo de protección. El dato impacta, y más si se tiene en cuenta que habrá situaciones que no se hayan detectado... Es un número importante que nos indica que hay que trabajar muchísimo más en prevención. Pueden haber casos que no se detecten pero para ello tiene que haber una coordinación. Los servicios sanitarios, los servicios escolares, las policías tienen la obligación de detectarlo. ¿Cuáles son las causas más recurrentes? Hay muchas causas, pero generalmente la situación está asociada a la precariedad económica, al absentismo escolar, a la habitualidad de los padres al alcohol y al consumo de drogas... A partir de ahí, todo el proceso es lo que deriva a la situación de riesgo y luego de desamparo. ¿Influye el contexto socioeconómuico y cultural? La pobreza no es un indicador de desamparo, pero sí la desatención que podría provocar una dejación de los padres que por una situación de precariedad no se ocupe de sus hijos, no pida las ayudas correspondientes o no le prevea de las necesidades para su desarrollo personal. Es cierto que suele haber cierta conexión entre la precariedad económica y la falta de recursos con las situaciones de conflicto, pero se puede deber a mil causas, como que las familias que traigan un proceso de desprotección de la anterior generación. ¿Cómo valora el nuevo marco legislativo de protección del menor? Es una herramienta bastante adecuada y que nos obliga a las administraciones a estar muy coordinadas y ser cooperantes entre nosotras. Entre los cambios, destaca que se le da voz al menor, que tiene el derecho a ser escuchado y oido, así como el derecho a la defensa. La nueva ley recoge que el menor particpe en las decisiones que se tome sobre él cuando tenga suficiente madurez siempre que sea mayor de 12 años; otro de los aspectos que se amparan es evitar el irreversible paso del tiempo en la actuación. Llegar tarde a un menor es como no llegar, porque es un caso perdido. Según va cumpliendo años, va superando etapas en las que si no actuamos no se cumplimos con los objetivos para reconducir la situación. Por eso es importantísima la cooperación entre las administraciones.