Martinón dice que Palop le dio la pauta de adjudicación

ANTONIO F. DE LA GÁNDARA

Y la pescadilla se mordió la cola: Palop denunció, la juez tomó declaración e inició una investigación sobre quién había presentado los criterios de adjudicación del concurso concedido a Lifeblood. Las funcionarias dijeron que la secretaria, la secretaria que el director, y el director dijo ayer que Palop.

El que fuera director del Servicio Canario de Salud entre octubre de 2007 y marzo de 2011, Guillermo Martinón Ribot, afirmó este viernes ante la magistrada que investiga el caso Lifeblood que él le dio a la secretaria general técnica Lourdes Quesada los pliegos en los que se establecían los criterios de adjudicación del concurso para la prestación del servicio de hemodiálisis supuestamente amañados hasta convertirse en un traje a medida para Lifeblood porque se los había hecho llegar la exjefa del servicio de nefrología del Hospital Doctor Negrín Leocadia Palop, confirmaron fuentes de la investigación.

De ser cierta, la revelación de Martinón en sede judicial cierra de forma inesperada un círculo que se abrió en noviembre de 2010 cuando la exjefa de nefrología aseguró en un programa de televisión de difusión regional que una empresa de servicios médicos había intentado sobornarla para lograr un concurso público.

Ante la revelación de Palop, la magistrada María Victoria Rosell acordó abrir diligencias de oficio, y del supuesto soborno que nunca fue probado pasó a preguntarle a Palop por el concurso que entonces se había adjudicado de manera provisional a Lifeblood. La nefróloga aseguró entonces a la juez que ella no había elaborado los criterios de adjudicación que se llevaron a la mesa de contratación.

La magistrada inició entonces una larga investigación que empezó por los funcionarios de base en las oficinas centrales del Servicio Canario de Salud. De ahí salió la afirmación de que los criterios de adjudicación los había mandado la secretaria general técnica, Lourdes Quesada. La juez citó a Quesada como imputada, y ésta, el pasado 20 de septiembre, afirmó y probó documentalmente que los criterios de adjudicación se los había enviado su jefe, Guillermo Martinón. Y por fin, Martinón, citado ayer como imputado, admite que lo que dijo Quesada es cierto, pero matiza que quien le mandó a él unas bases elaboradas ex profeso para que Lifeblood ganara el concurso fue Leocadia Palop.

Así las cosas, la juez tiene que aclarar ahora si Leocadia Palop mintió cuando dijo que ella no había tenido nada que ver con las bases del concurso adjudicado a Lifeblood, una empresa que cada vez parece más claro que estaba vinculada al letrado externo de la Consejería de Sanidad Javier Artiles, imputado en las actuaciones. Éste, a su vez, tenía relación de amistad y negocios con el hijo de Leocadia Palop también nefrólogo y tenía empleada en su bufete a la mujer de Martinón. El exdirector del SCS dijo que no veía nada extraño en este último dato.