Los socialistas exigen una solución "cuanto antes"

B. Hernández
B. HERNÁNDEZ

Los socialistas piden a su partido que resuelva «cuanto antes» la crisis del pacto con CC, bien salvando el acuerdo o rompiendo definitivamente con su socio. La ejecutiva apunta que, a pesar de que los nacionalistas han dado por cerrada la negociación, esta semana «hemos seguido hablando» pero quieren «hechos, no palabras». El PSC considera que el pacto está roto y CC da por zanjada la negociación, pero ni unos deciden irse ni los otros parecen dispuestos a tomar la decisión de echarlos. Ante este escenario, que se prolonga ya casi un mes, militantes, dirigentes y cargos del Partido Socialista exigían este miércoles a la dirección que adopte una decisión cuanto antes. La posición oficial es esperar una respuesta de los nacionalistas hasta el próximo lunes y, a partir de entonces, convocar a los órganos del partido. El diputado Gustavo Matos demandaba este miércoles «madurez política» para afrontar un «momento complicado» y recordó que, en septiembre, la ejecutiva dio por roto el acuerdo y acordó celebrar un comité para que tomara una decisión. «Si no ha habido cambios al respecto, la hoja de ruta ya estaba trazada», afirma. Otras fuentes son más tajantes y señalan que «no hay razones para quedarse más allá de las que queramos inventarnos los socialistas», a la vez que subrayan que «en el partido ya está asumido que el pacto está roto. La única incógnita es si nos vamos o nos echan». Voces del PSC en el Gobierno indican que la salida socialista «es un clamor en el partido, especialmente en Tenerife» y agregan que «hasta los consejeros están por irse» aunque remiten la posición final a la próxima ejecutiva, que elevará una propuesta al comité. Por su parte, la dirección explica que la pelota está en el tejado de Coalición, con quien han continuado las conversaciones esta semana. Los socialistas continúan demandando cambios en el ámbito local y señalan que CC está dispuesta a cambiar de manos el poder en Arico y Puerto de la Cruz. Pero ya no se fían de estas propuestas y piden «hechos, no palabras. Que presenten las mociones de censura». Su mayor interés se centra en la gestión del Gobierno y apuntan que su exigencia pasa por el consenso en política presupuestaria. «Éste no es un Gobierno monocolor, en el que ellos toman las decisiones». En ambos aspectos, reiteran, «queremos garantías por escrito».