Después de un año de conflicto por la homologación, los contrincantes vuelven a sus puestos de salida. El 76,6% de los profesores rechazó ayer el preacuerdo firmado por seis sindicatos con la Consejería. Para Brito, fue «una mal día» para la educación. Para el comité de huelga, una jornada histórica.

La participación fue masiva –del 83% – y el resultado contundente. El 76% votó ‘no’. En eso están de acuerdo las dos partes. La propia consejera, Milagros Luis Brito, compareció para ofrecer los datos cuando se había escrutado un 60,47% de los votos, porque consideró que ya eran «significativos». Sobre un censo de 17.506 profesores, acudieron a las urnas 14.599, y 11.192 depositaron la papeleta del ‘no’.

Para Brito, que calificó la consulta de «ejemplo de calidad democrática», ha quedado claro que la voluntad del profesorado es «dejar sin efecto el preacuerdo, porque les parece insuficiente la subida de sueldo ofrecida por el Gobierno». Su conclusión al respecto es que el de ayer fue «un mal día para la enseñanza pública canaria». ¿La razón?, porque sigue creyendo que dicha subida era «la más oportuna y la mejor» y situaba al profesorado canario a la cabeza en el ranking nacional, «y que eso se rechace entiendo que convierte el de hoy en un mal día», aclaró.

No obstante, la consejera, que aseguró aceptar el resultado, no lo entiende como un ‘si’ a la homologación ya que para ella sólo se sometía a consulta el preacuerdo, que es lo que queda sin efecto. Sobre si se sentará ahora por tanto a hablar de la tan reivindicada homologación, Brito se limitó a afirmar que «el Gobierno mantiene la apuesta por el diálogo, y reitera que cualquier negociación pasa por vincular siempre las mejoras retributivas a mejoras del sistema educativo».

Es decir, las famosas contrapartidas, por lo que su postura sigue alejada de la del comité de huelga, conformado por los cuatro sindicatos que rechazaban el preacuerdo, Stec, Ea-Canarias, UCPL y UGT, para los cuales la de ayer fue una «jornada histórica», en palabras de Fernando Pellicer. «El profesorado ha sabido valorar el texto y ver el engaño que era en toda su extensión».

Según la interpretación del comité, los docentes dijeron ayer «basta ya» en un tono elevadísimo «a la política de desmantelamiento y abandono de la educación pública canaria y a las actitudes irrespetuosas y difamantes» de la titular de Educación».

A su vez, el resultado supone, según la lectura de los cuatro sindicatos, un «sí» masivo «a la homologación sin contrapartidas y a la dignificación salarial» de los docentes no universitarios de la enseñanza pública, que «no cejarán» en su empeño, recalcó Pellicer, de que les sea reconocido su derecho a tener retribuciones equiparables al resto de los funcionarios de la comunidad, «tal y como reconoció el Parlamento de Canarias en 1991».

Por su parte, Adolfo Padrón, portavoz del mismo comité, adelantó que se mantiene la convocatoria de huelga para los días 18, 19, 20, 21 y 22 de febrero, así como todas las manifestaciones y medidas de presión. Respecto a los seis sindicatos firmantes, que antes de la consulta anunciaron que acatarían el resultado y en caso de ser rechazado el preacuerdo, seguirían luchando por la homologación, Padrón manifestó que «les toca mover ficha». Ellos esperarán a ver su reacción. Para la consejera, el mensaje fue que ahora debe elegir «entre echar un pulso a este comité, o ser responsable, evitar el daño de una semana de huelga y sentarse a negociar». «Si su agenda se lo permite, mañana mismo», puntualizó Pellicer.

En CCOO, uno de los firmantes, la reacción fue de sorpresa. José Ramón Barroso, portavoz, opinó que las «injerencias políticas del PSOE y NC en los últimos días» han hecho mella. Respecto al futuro, Juan Manuel Rivero manifestó que aceptan el resultado. «No hemos sabido arrancarle una oferta más interesante al Gobierno, ahora los que han ganado tendrán que salir a pescar algo mejor». Ellos, aseguró, apoyarán cualquier texto que supere el preacuerdo.