Los empresarios, contra la reforma fiscal de Rivero

La subida fiscal a las rentas superiores a los 60.000 euros anunciada por el presidente del Gobierno, Paulino Rivero, es una medida «populista, demagógica y con nulo fundamento económico y fiscal» según el Círculo de Empresarios de Gran Canaria. Además, este foro considera que esta reforma planteada por el jefe del Ejecutivo canario supone una «amenaza para la reactivación del consumo». Indican los empresarios que los canarios ya están entre los contribuyentes que más impuestos pagan en casi todos los tramos.
En cualquier caso, el expresidente del Círculo, Alberto Cabré, advierte de que «actuar con demagogia es peligroso» y apunta que «una decisión así requiere un estudio profundo de ingresos y gastos, calibrar bien cómo marcha el crecimiento de la economía».
Recuerdan que el IRPF en España tiene dos tramos: el estatal y el autonómico, y las comunidades pueden hacer uso de su tramo «a su antojo». Agregan igualmente que ocho autonomías (Canarias, Cataluña, Andalucía, Asturias, Cantabria, Murcia, la Comunidad Valenciana y Extremadura) decidieron en su día imponer gravámenes incrementados para las rentas altas, haciendo uso del tramo autonómico del IRPF. Al respecto, indican que «el Gobierno de Coalición Canaria y PSOE unió a la subida a las rentas superiores hasta el 22,58% y, además, la eliminación de ayudas como los gastos por estudio, el traslado de residencia o la familia numerosa».
«El Gobierno debe ser más eficiente en sus ingresos», dice el empresario Domingo Alonso, quien además plantea que se debe adecuar la Administración a las necesidades y «suprimir gastos superfluos». Por su parte, el presidente del Círculo, Germán Suárez, señala que «no se puede hacer una reforma deprisa y corriendo en la recta final de la legislatura» y advierte de las consecuencias que puede tener esta decisión. También el presidente de la Confederación Canaria de Empresarios, Agustín Manrique de Lara, se ha manifestado contra los planes del Ejecutivo canario por entender que «desincentivarán el consumo y se espantará a los inversores».