Los dueños de Alegranza son expedientados por usar la isla

C.I.

Los dueños del islote de Alegranza denuncian que el Cabildo les ha abierto expediente sancionador y multa, acusándoles de acampar y fondear en su propia isla, sin la autorización correspondiente del Servicio de Medio Ambiente. Frente a esto, acusan al Cabildo de acoso, de denuncia falsa y de exceso de celo.

Los todavía legítimos propietarios de Alegranza dicen que están hartos de la persecución a que se ven sometidos por el Servicio de Medio Ambiente del Cabildo, simplemente por el hecho de disfrutar de un islote que es de su propiedad y que, pese a las medidas de protección impuestas, todavía no se les ha compensado.

Según la familia Jordán, propietaria del islote desde principios de siglo, el pasado mes de mayo uno de sus miembros fue expedientado por fondear y acampar en la costa sin los permisos correspondientes del Cabildo insular.

La misma denuncia fue tramitada a su vez por el vigilante de Medio Ambiente al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), al tiempo que el área de Medio Ambiente del Cabildo incoaba un expediente sancionador con apercibimiento de multa.

Sin embargo, según la versión de los dueños, los hechos son muy diferentes a como se reflejan en la denuncia. En las alegaciones presentadas, en primer lugar exponen «que nunca acamparon en la isla, sino que pernoctaron como han hecho desde siempre, con unos amigos, en las Cuevas de los Pardeleros, junto a la Casa del Veril, que es de su propiedad y en la que en su día vivían los medianeros de la finca».

Además, respecto a la acusación de que habían fondeado el barco, alegan que pueden hacerlo, de otra forma no podrían acceder al islote que es de su entera propiedad, «dado que a día de hoy ni el Cabildo, ni el Gobierno de Canarias, ni el Estado español han procedido a la expropiación de la misma, ni, por otro lado explican los propietarios, existe zona marítimo-terrestre que se haya deslindado».

En cuanto a la falta de autorización para acceder al islote, tal y como recoge el expediente, los afectados señalan que, tal y como expone el artículo 59 de la Resolución de 11 de septiembre de la Dirección General de Ordenación del Territorio, «quedan exceptuados de autorización para acceder al islote de Alegranza los propietarios de los terrenos que lo acrediten legalmente», por lo que señalan que no necesitan autorización del aún inexistente órgano gestor del Archipiélago Chinijo ni del Cabildo.

Los dueños insisten en que no es la primera vez que se les incoa expediente por los mismos hechos que ahora se les imputan, y después «ante el cúmulo de despropósitos de la administración que les intenta sancionar, acaban archivando el expediente, como ya sucedió en 2001».

Frente a estas denuncias los dueños piden a la Administración «más respeto» y que si no se les compensa por los derechos que se les han usurpado como dueños de este suelo, que al menos no se les incordie».