Los agentes rompen el fémur a Khalid

21/12/2007

Khalid no puede dormir y, cuando por fin lo consigue, se despierta creyendo que todo fue una pesadilla o una mentira. Entonces, se toca la pierna, roto el fémur por cinco sitios, y vuelve a la realidad. En silla de ruedas, denunció en el Juzgado la supuesta agresión.

Casi dos semanas tardó Khalid Brodli en denunciar la presunta paliza que le propinó media docena de agentes de la Guardia Civil de Corralejo. La supuesta agresión tuvo lugar el 8 de diciembre, en el descampado situado en la trasera del centro de salud, y la denuncia la presentó ayer, en silla de ruedas, en el juzgado de guardia de Puerto del Rosario. La tardanza se debe a que los golpes le produjeron varias heridas, entre ellas la rotura del fémur por cinco lugares que le obligó a permanecer hospitalizado hasta esta semana.

Khalid tiene 37 años y desde hace doce reside en Fuerteventura, con permiso de trabajo y residencia. Cuida animales, primero en el zoológico de La Lajita y ahora en el parque de ocio Baku de Corralejo. Ahora no sabe si volverá alguna vez a trabajar porque, a consecuencia de la paliza que supuestamente le propinó media docena de efectivos de la Guardia Civil de Corralejo, tiene el muslo destrozado.

En mitad del puente de la Inmaculada, concretamente el 8 de diciembre, dos agentes pararon a Khalid en la calle y le dijeron que los acompañara al cuartel para cachearle y revisarle mejor. Allí, le hicieron desnudar y, al negarse a quitarse la ropa interior, uno de los guardias civiles supuestamente le propinó un puñetazo en la cara. No le encontraron nada arriba y le dejaron ir, pero él insistió en poner una denuncia por el trato recibido y entonces fue cuando, según su relato, media docena de agentes lo subió a un coche oficial. Khalid relata en su denuncia que le subieron al coche y que otro vehículo más de la Guardia Civil los siguió. «Allí me golpearon durante un rato.

Cuando se cansaron, me dejaron tirado en el descampado sin el móvil. Cuando intenté ponerme en pie, me di cuenta que no podía, que tenía el muslo roto».

Arrastrándose, llegó hasta el centro de salud de Corralejo y desde allí le enviaron al Hospital General, donde lo operaron por una fractura múltiple en el fémur.

Amenazas

Todavía Khalid no sabe por qué supuestamente le agredieron. «Como volvieron para amenazarme y decirme que si decía algo me mataban, no quería hablar, no dije nada, hasta llegar al hospital y sentirme seguro».

Este ciudadano asegura que «sólo quiero justicia. Si no lo vives, no puedes ni imaginarte lo que significa vivir con miedo. La Guardia Civil está para protegerte, por eso cuando me llevaron con el coche no me imaginaba que me iban a pegar y romper la pierna».