Los acusados de explotar sexualmente a unas brasileñas dicen que eran sus fotógrafos

EFE

Dos hombres acusados de introducir ilegalmente en España a mujeres brasileñas a las que explotaban sexualmente en un club en Las Palmas de Gran Canaria han negado hoy los hechos que se les imputan y han dicho ser fotógrafos profesionales que iban al local a trabajar. Así lo han declarado hoy ante la Audiencia de Las Palmas los dos acusados, C.A.O. y A.M.S., quienes se enfrentan a una pena de 10 y 5 años, respectivamente, si bien sus abogados solicitan su absolución, entre otros motivos, porque una parte del artículo 318 del Código Penal que se les imputa ha sido modificado tras la reforma que entró en vigor el pasado 23 de diciembre. El procesado C.A.O. ha explicado que su hermano era el propietario del piso donde estaba el club y que lo tenía alquilado, y ha señalado que el prostíbulo lo llevaban las chicas, que en su mayoría eran extranjeras, según señaló el otro acusado. Los dos acusados indicaron que se enamoraron de chicas del local, al que acudían cuando les pedían que hicieran fotografías que después, según C.A.O. a través de un contacto, las difundía en internet, y admitieron que pagaron el billete de avión de Brasil a Canarias de sus respectivas parejas sentimentales. C.A.O. afirmó que nunca envió dinero a Brasil ni compró billetes de avión a chicas para facilitar su llegada a Gran Canaria para ejercer la prostitución, ni les facilitó dinero para no despertar sospechas de la policía de frontera ni reservó apartamentos en el sur de la isla o en la capital para su alojamiento. El procesado, de 38 años, explicó que viajó varias veces a Brasil como turista por las relaciones sentimentales que mantenía con chicas de ese país, y que en una ocasión fue para conocer a los padres de su entonces novia, con la que después discutió. Así mismo negó que contactara con otras jóvenes durante su estancia en ese país para que trabajaran en el Club, ya que la fiscal sostiene que tanto directa como indirectamente, facilitaban su llegada a España. El acusado A.M.S. señaló al tribunal que nunca coincidió con el otro procesado en el club, al que conocía porque ambos son fotógrafos e iban al mismo gimnasio, y añadió que también tuvo varias relaciones sentimentales con varias chicas de local, con una de las cuales llegó a durar tres meses. Indicó que sólo una vez envió dinero a Brasil para su novia, que además era de ambos y con la finalidad de que se comprara un billete de avión para regresar a Gran Canaria, y aseguró que nunca viajó a ese país. El policía instructor del caso declaró que a través de un control rutinario en la calle se identificó a una de las chicas del local, que estaba ilegalmente en España, y que con la investigación llevada a cabo se comprobó que los dos acusado utilizaban a otras personas para comprar los billetes de avión para traer a las mujeres brasileñas. Según la fiscal, las chicas brasileñas captadas por los dos acusados presentaban graves situaciones económicas y personales en Brasil y debían después devolver el dinero que les prestaban con su trabajo en el club, donde se tenían que prostituir desde las 16.00 horas a las 05.00 horas de lunes a sábado, y pagarles además el 50 por ciento por cada servicio sexual prestado.