Lección de cine en Dajla

El cine les lleva cultura, pero también les da esperanza. Allí,  esperan  la llegada del FiSahara como si fuera el agua que necesitan para poder vivir». Con esta contundencia se expresa Agustín Domínguez, de la asociación grancanaria de cine Gran Angular, cuando apenas han pasado 24 horas de su regreso de la 11ª edición del festival internacional que se ha celebrado en Dajla, uno de los campos de refugiados saharauis en el desierto de Argelia. Un lugar inhóspito, de clima extremo, en el que llevan 40 años confinados con la ilusión de poder regresar algún día al lugar del que fueron expulsados por Marruecos ante la indiferencia del resto del mundo.

Nueve personas integraron la expedición de esta asociación cultural del municipio de Santa Lucía que se desplazó hasta el FiSahara, que se desarrolló entre el 29 de abril y el 4 de mayo en Dajla. Agustín Domínguez capitaneó un equipo integrado por Ana Peña, Pablo Ramírez, Alberto Ramírez, Borja Suárez, Rita Navarro, Juan García, Esther Sellés y Minerva Talavera. Hasta Dajla llegaron cargados con unos 300 kilos de ayuda humanitaria –desde material escolar, hasta medicamentos y semillas para cultivar–. También se desplazaron con una misión cultural y pedagógica. Desarrollar un taller de cine que tiene como guinda el rodaje de un cortometraje con niños saharauis del colegio Sidi Haidug. Este año, por la tarde hasta que caía la noche, filmaron Para noches sin sueño, una adaptación de un cuento del mismo título del escritor Gustavo Roldán.

"Las familias confían muchísimo en la expedición canaria. Nos hemos ganado su confianza y nos dejan a los niños para que rodemos con ellos las horas que hagan falta. Los niños descubren el cine con nosotros, practican el español y huyen de la rutina y el aburrimiento que impera en ese lugar", explica.

Además, en cada edición, los habitantes de este enclave de Tinduf disfrutan de la proyección del cortometraje rodado el año anterior. Este año vieron, "muy emocionados", según Agustín Domínguez, el cortometraje Refugiados en el tiempo, filmado en Dajla por Gran Angular y que contaba con un guión de la cineasta palmera Mercedes Afonso.

La producción Para noches sin sueño, que contará con una parte de animación, se estrenará en la próxima edición, la número 10, de la Muestra de Cortometrajes San Rafael en Corto, que se desarrollará en el teatro Víctor Jara de Vecindario, organizado por la propia asociación Gran Angular.

Agustín Domínguez destaca de esta 11ª edición del FiSahara el giro que ha dado este certamen, "hacia fundaciones y organismos internacionales, incluso algunos africanos", debido a la desaparición de la financiación española. Llamó la atención la ausencia del cineasta Javier Corcuera y del actor Guillermo Toledo, integrantes de su Comité de Dirección.
En cuanto a las duras condiciones de vida en Dajla, nada ha mejorado con respecto a sus visitas previas. "Avances no hay. La misma casa. Todo igual. ¡Aquella cocina en la que no hay nada!. Con una nevera de gas en la puerta... Pero eso no impide que te den una lección de generosidad, hospitalidad y humildad", explica con tanta rabia como admiración ante los saharauis. Destaca, también, el gran deterioro del inmueble en el que se erige el colegio Sidi Haidug, donde estudian los niños que intervienen en el cortometraje que filmaron.

Este año, los invitados al FiSahara, entre los que se encontraban la escritora Inma Chacón, los actores Ana Wagener y Sergi López, así como el cineasta guionista y productor norteamericano David Riker, sufrieron en su propias carnes el terrible clima que impera en este enclave argelino. "Hizo un calor tremendo durante toda la semana. Pero lo peor fue la tormenta de arena que sufrimos. De repente, comenzó a oscurecerse todo. Primero llovió y después se metió ese siroco terrible, que duró en torno a una hora y media", explica Ana Peña, que sufrió esta situación cuando se encontraba repartiendo semillas para cultivar entre los habitantes de Dajla. Agustín Domínguez reflexiona sobre lo vivido: "A nosotros nos tocó sufrirlo un día. Pero a ellos les toca siempre...".