Le cortan la luz y el respirador

21/11/2012

Maximina Curbelo, aquejada de obesidad mórbida y con respiración asistida, está en una situación realmente difícil después de que el operador le cortara la luz hace una semana. Subsiste gracias a que una vecina le ha dejado conectarse a la corriente de su casa. El Ayuntamiento ha tenido que intervenir pagando la deuda.

El calvario de Maximina Curbelo va cada día a peor. Esta mujer de 67 años, aquejada de obesidad mórbida, sin ayudas económicas de ningún tipo (tan solo cobra una pensión de 80 euros por invalidez) y con su marido en la UVI desde hace un mes, ha visto ahora como la compañía eléctrica le ha cortado la luz por falta de pago.


Aunque el Ayuntamiento de Arrecife se ha hecho cargo de la deuda, lo cierto es que Maximina ha podido subsistir durante los últimos días gracias a la ayuda de una vecina que ha permitido que se conecte temporalmente a la corriente de su vivienda, al menos para que el respirador al que está enchufada no deje de funcionar.
 

La situación de esta enferma crónica es francamente complicada. A penas vive gracias a la caridad de sus vecinos que le llevan casi a diario comida, agua y otros bienes de primera necesidad, aunque sus hijos también le ayudan, explicaban ayer ella y su nieto Tanausú, que estos días está a su cuidado.