Fútbol - UD Las Palmas

Las sombras de García Navarro

25/11/2011

Manuel García Navarro, expresidente de Las Palmas y el único escollo que queda para cerrar el concurso de acreedores, dejó en su gestión un rosario de sombras. Algunas siguen ocultas; otras están sobradas de huellas: es el caso del fichaje de Cristian Mario González, uruguayo que en 2003 se incorporó a la disciplina amarilla.

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Según los datos a los que ha tenido acceso este periódico, la firma de Manuel García Navarro aparece estampada en el documento contractual por el que  Evium, una empresa domiciliada en Funchal (Madeira, Portugal), cedió a la Unión Deportiva Las Palmas «los derechos en España hasta el 30 de junio de 2004» del defensa uruguayo Cristian Mario González.


«El precio de la presente cesión», agrega el contrato –de solo dos folios-, «es el siguiente: 6.310 euros pagaderos el 30 de mayo de 2004».


Lo sorprendente del caso es que esa firma de Manuel García Navarro aparece en el lateral de las dos hojas y en el apartado reservado al nombre del presidente de la Unión Deportiva Las Palmas, que en el mes de agosto de 2003 era –y así queda recogido en el documento- Ricardo Ríos.


Este documento está fechado el 26 de agosto de 2003 y cabe recordar que Manuel García Navarro fue presidente de la entidad amarilla en dos ocasiones: entre 1999 y 2001 y entre 2004 y 2005. Entre 2002 y 2003, la presidencia recayó en Luis González y entre 2003 y 2004 en Ricardo Ríos.


Más extraño todavía es el hecho de que no haya una segunda firma de otro consejero de la entidad amarilla en dicho documento. Según acuerdo del consejo de la Unión Deportiva Las Palmas, la firma para ese tipo de contratos era mancomunada, de manera que ni Ricardo Ríos –entonces máximo mandatario del club- podía hacerlo en solitario, y menos Manuel García Navarro no siendo presidente –ni tampoco estampando su rúbrica en un documento a nombre del primero.


En el contrato para la adquisición de  Cristian Mario González se agrega que «no son objeto ni se hallan incluidos los derechos de imagen propios del jugador sin vinculación con el club. Por el contrario, la compañía se reserva para sí tales derechos y el derecho a explotarlos».

domiciliada En madeira. La elección de una empresa domiciliada en Funchal resulta significativa para quienes se mueven en el mundo deportivo. La fiscalidad que se aplica en la Isla de Madeira es mucho menor que en el resto de Portugal, por lo que muchas compañías eligen su capital, Funchal, para asentarse, casi como un paraíso tributario.