Las serpientes en el paraíso

13/07/2007

La Naturaleza permitió que en Canarias no existieran animales ponzoñosos ni dañinos. Pero dejó al hombre. Y un humano tuvo la mala idea de soltar varias serpientes hace años en la cuenca que va desde Telde a Valsequillo. Con un hábitat idóneo, estos animales se han multiplicado.

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Hace un par de años, alguien se encontró una serpiente en la zona de las berreras, en el barrio de La Solana, en la rica cuenca que se extiende desde el Puente de los Siete Ojos, en Telde, hasta Valsequillo.

Se pensó que se le había escapado a alguien y ahí quedó la cosa, pero poco a poco han ido apareciendo más, hasta que en el últimos año la cosa ha pasado a adquirir la categoría de plaga, porque estos bichos se cuentan por decenas y raro es el vecino de los barrios de San Roque y La Solana que no ha tenido encuentros con unos animales que se suponen vienen de algunos que algún desaprensivo soltó en la zona.

La parte de cuenca donde se asientan San Roque y La Solana constituye un hábitat maravilloso para estos animales. Con calor, sol y agua constante en las berreras, se reproducen como conejos, teniendo, además, alimento de sobra en unas inmediaciones donde moran, o moraban, ratones, lagartos y pájaros.

En las últimas semanas, numerosas serpientes han optado por abandonar la zona de las berreras e iniciar unos paseos que las han llevado a varias casas y fincas particulares de los dos barrios citados. La consigna que han dado a estos vecinos es que avisen al Seprona cuando descubran algunas, pero en muchos casos, aunque nadie lo diga, la gente ha recurrido al mochazo y tal día hizo un año. Otros, los menos, sí avisan a los agentes de la Guardia Civil, de tal suerte que en el último año, una veintena de estos animales capturados en la zona han sido entregados en el Centro de Recuperación de la Fauna, cuyos directivos las han donado a Reptilandia o a personas responsables que tienen terrarios en sus domicilios.

La inquietud y el temor han llegado hasta estos pagos e, incluso, a Valsequillo, ya que hace unas semanas fue capturada una serpiente en la cancha del colegio público del casco. En San Roque se las han encontrado hasta en las arquetas del parque infantil que está en la plaza y la gente llega a decir que, al correrse la voz de la existencia de esta plaga, pandillas de jóvenes vienen desde Telde a capturar serpientes para luego venderlas a cien euros en el mercadillo de Jinámar. De ser esto cierto, estaríamos ante el peligro de una propagación en toda regla por la Isla. Hasta la fecha solo una persona, el joven Juani Santana, ha sido mordido por unas de estas serpientes, de las que se asegura que son inofensivas.