«Las patrulleras españolas e italianas no nos van a parar»

26/09/2006

«Estas dos galumares van para España», grita orgulloso El Hadji, un carpintero que ya hizo el viaje a Canarias en el mes de marzo y que tras ser repatriado en los polémicos vuelos de mayo se dedica ahora a construir nuevas piraguas para que otros lo intenten.

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 El Hadji asegura que se esta planteando volver a subirse a la piragua, «los que las construimos no pagamos el viaje». Este carpintero de 40 anos señala hacia el gran puerto comercial de Dakar justo en frente, el mas importante del África subsahariana: «Allí están las patrulleras españolas e italianas pero ellos no van a poder vernos cuando salgamos, no serán capaces de pararnos; tarde o temprano llegaremos a España».

Las autoridades de Dakar presumen de haber sellado toda la bahía pero tan solo 15 kilómetros más al sur, en Bargni, una cuadrilla de carpinteros dan los últimos remates a dos cayucos casi listos para salir hacia Canarias. Es el único astillero que sigue activo en muchos kilómetros a la redonda porque muchos carpinteros se han ido directamente al sur par evitar el control de la gendarmería.

En Ruffisque en mayo la actividad era frenética. Entonces se construía incluso El Titanic, una gran piragua de mas 30 metros de eslora que finalmente fue interceptada  en Sant Luis y de la que ahora se ha perdido la pista.

También en la bahía de la capital senegalesa esta Yarak de donde hace una semana salieron dos cayucos con 100 personas cada uno, desde una playa situada a penas 5 kilómetros de la gran ciudad. Un poco más al sur, en Thiaroye Sur Mer, otra piragua salió hace unos días con otros 83 jóvenes del pueblo, todos pescadores aburridos de la enorme crisis del sector agudizada porque en esta época de lluvias bajan las capturas.

En una playa hablamos con Ibrahim Job que tras una hora de conversación reconoce ser uno de  los organizadores de los viajes desde Thiaroye: «yo solo ayudo a la gente que se quiere ir, yo entiendo que se vayan y  necesito el dinero». Ibrahim dice que esta teniendo problemas para conseguir capitanes para sus piraguas para España a pesar de que les paga un  millón y medio de francos senegaleses (más de 2.200 euros).

Job presume de su gesta y dice que las dos piraguas que ha enviado en septiembre ya las ha visto fotografiadas en Internet a su llegada a Tenerife. «Yo preparo los viajes con garantías», dice orgulloso.

Más información en el periódico CANARIAS7