Las Dunas de Maspalomas, en estado «terminal» de deterioro

05/03/2016

Reinyectar arena de la orilla en el naciente de las dunas, mejorar la señalización, erradicar especies invasoras y mejorar la vigilancia son algunas medidas en ciernes del plan integral para la Reserva Natural de Las Dunas de Maspalomas aprobado por su Junta Rectora. Hacía dos años que no se reunía.

La situación de las Dunas de Maspalomas es la de «un enfermo terminal» debido a su deterioro, principalmente por la pérdida de arena. «No es irreversible, pero es muy grave». Este es el diagnóstico de uno de los espacios naturales más emblemáticos de la Isla que hace su Junta Rectora, que ha retomado el tratamiento y pretende revivir al enfermo con un plan «de choque».

Para el consejero de Medio Ambiente del Cabildo, Juan Manuel Brito, resulta «significativo del nivel de dejación» del anterior Gobierno insular que la Junta Rectora de las Dunas celebrara ayer su primera reunión en dos años y adelantó que para hacer realidad las medidas allí previstas, en algunos casos desde hace años, se ha programado un calendario de encuentros durante 2016 con el objetivo de iniciar las actuaciones en 2017 y ejecutarlas durante tres años, hasta 2019.

Brito destacó que para frenar la pérdida natural de arena del sistema dunar de Maspalomas costa adentro, estimada en 40.000 metros cúbicos al año, la Junta rescatará el proyecto piloto de regeneración aprobado desde 2011 por el Consorcio de Rehabilitación Turística del Sur, aunque antes debe actualizar su estado de tramitación. Se trata de «reintroducir arena para que tenga una segunda vida dentro del ciclo».  

Aunque no sea competencia del Cabildo, agregó Brito, la corporación insular aportará fondos para la regeneración de arena, pero «no puede asumirlo todo», por lo que ha pedido mayor implicación a los agentes representados en la Junta, desde ecologistas hasta hoteleros, desde vecinos hasta el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana.

Una mejor señalización de los caminos, más tareas de limpieza y una mayor presencia de vigilantes en la zona son otras medidas previstas en el plan integral. «Si no hacemos nada va a ser irreversible y perderemos todos», concluyó el consejero de Medio de Medio Ambiente.