Las células madre pueden regenerar el hueso de articulaciones con necrosis

06/04/2010

La implantación de células madre se ha demostrado eficaz en la regeneración de las articulaciones, en concreto en las rodillas con necrosis, una terapia que evitaría un elevado número de inclusión de prótesis, según el estudio realizado por médicos españoles.

En el trabajo, dirigido por el codirector de la Unidad de Traumatología del Hospital San Carlos de Murcia, Pedro Luis Ripoll, se destaca que la implantación de células madre reduce en un 80 por ciento los casos de necrosis ósea, según un comunicado de la Asociación Médica para la Investigación y el Desarrollo de las Ciencias del Aparato Locomotor (AMICAL).

La osteonecrosis afecta a 5 personas entre 30 y 50 años por cada 100.000 habitantes, en igual medida en hombres y a mujeres y, si no se trata a tiempo, en un 82 por ciento de las ocasiones desemboca en una destrucción total del hueso afectado.

Esta lesión se produce en el interior del hueso por un aumento de la presión intraósea en las articulaciones, lo que puede provocar la destrucción de la articulación y en consecuencia el desarrollo de artrosis derivada de necrosis ósea.

El método de las células madre, tal como se demuestra en el estudio promovido por AMICAL, está especialmente indicado para pacientes jóvenes, por las repercusiones que tiene la enfermedad y sus tratamientos en la calidad de vida.

El estudio se ha realizado en cuarenta pacientes, veinte mujeres y veinte hombres, con edades comprendidas entre los 32 y los 64 años, a los que se diagnosticó osteonecrosis atraumática de rodilla y que se sometieron a la implantación de células madre y a un seguimiento de entre 1,5 y 3 años, para observar su evolución.

El equipo del doctor Ripoll, que lleva trabajando con células madre desde 2006, ha sido ahora pionero con su estudio al demostrar clínicamente la eficacia de las células madre implantadas por cirugía mínimamente invasiva para la recuperación de necrosis ósea de rodilla.

Según ha destacado el doctor, la recuperación de la operación es de tan sólo una semana, aunque el tiempo que las células tardan en hacer su efecto sobre la enfermedad puede llevar varios meses.

"El paciente puede estar repuesto de la cirugía y notar la desaparición del dolor en prácticamente cuatro días, mientras que las células tardan de tres a cuatro meses en regenerar el hueso".

La ostenecrosis, ha explicado Ripoll, se caracteriza por un dolor intenso, en este caso en la rodilla, que es especialmente evidente por la noche, se puede diagnosticar por radiografía o resonancia magnética y su origen puede ser bien por causas desconocidas, o bien por una toma abusiva de cortisona o por ingesta de alcohol.