Las cabras contra los cedros en Güi-Güi

08/12/2013

Que el ganado guanil que circula por la Reserva Natural Especial de Güi-Güi no se coma los 43.000 árboles que el proyecto Life pretende plantar allí es una de las claves para el éxito de la apuesta del Cabildo para recuperar el bosque nativo de ese paraje. El riego lo garantizarán captadores de niebla.

Resuelto el riego de las plantas con captadores de nieblas, el control de las cabras que campan por los riscos de Güi-Güi y otros parajes naturales del oeste de la Isla es el principal problema con el que nace el proyecto Life para la reforestación de esta Reserva Natural Especial de La Aldea de San Nicolás.
La presencia de ganado guanil en este espacio pone en peligro el desarrollo de los 43.000 árboles que la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo se ha propuesto plantar allí antes del año 2018 para recuperar el bosque de sabinas y cedros, nativo de este paraje de La Trasierra, extender el piso de pinares canarios y revitalizar los brezales macaronésicos endémicos.
A las actuaciones de control de herbívoros se destinan 54.900 euros del proyecto, poco menos que los 59.670 reservados a producir las plantas que se utilizarán en la restauración del hábitat de Güi-Güi. Por contra, el proyecto buscará la complicidad de los cuervos que tradicionalmente anidan en los riscos de este espacio natural para la diseminación de los cedros canarios, una especie cuyos frutos devoran primero y plantan después, ya digeridos y abonados.
La repoblación del bosque nativo de juniperus spp (cedros canarios y sabinas) en Güi-Güi se regará con el agua de los bancos de nubes que atraviesan periódicamente esas cresterías y cumbres, donde el proyecto prevé colocar captadores de nieblas para extraerles el líquido, que canalizará hacia las plantaciones nuevas y preexistentes.