La zona alta de Santa Lucía continúa en alerta ante el acoso del fuego

31/07/2007

La población de la zona alta del municipio grancanario de Santa Lucía de Tirajana se mantiene en alerta preventiva ante la posibilidad de que las condiciones meteorológicas, sobre todo los fuertes vientos y las altas temperaturas, conduzcan el fuego hasta su casco histórico.

Cuarenta efectivos de Cruz Roja, Protección Civil y bomberos permanecen vigilantes en la zona alta del municipio, donde la población susceptible de evacuar del casco de Santa Lucía y alrededores se cifra en unas 700 personas, informó el alcalde Silverio Matos.

Matos señaló que su municipio ha prestado toda la ayuda posible al municipio de San Bartolomé de Tirajana, que linda con el suyo, bastante afectado por el incendio.

Indicó que al pueblo de Tunte se han trasladado los concejales de Seguridad, Luis Campos, el de Medio Ambiente, Roberto Rodríguez, y el de la zona alta, Francisco García, junto a grupos de voluntarios de Protección Civil y a varias patrullas de la Policía Local que realizan una labor de prevención y vigilancia.

Desde el primer momento, el Ayuntamiento de Santa Lucía aportó recursos materiales y humanos a las tareas de apoyo y de extinción al municipio San Bartolomé de Tirajana, al que también le ofreció lugares de acogida para las personas evacuadas.

Para ello se ha habilitado el Polideportivo de Doctoral, el albergue del Centro Internacional de Windsurfing de Pozo Izquierdo, el Hotel Vecindario-Aeropuerto, cuya empresa ha ofrecido sus instalaciones, y el Aula de la Naturaleza de las Tederas.

Informó de que esta mañana se trasladó a un grupo de unas cuarenta personas de Tunte, que habían pernoctado en Las Tederas, al hotel Vecindario Aeropuerto, por disponer de mejores condiciones para el alojamiento.

Explicó que el "susto mayor" se lo llevaron anoche los vecinos de la zona alta de Santa Lucía cuando vieron que sobre las dos de la madrugada el fuego se metía en el barranco de Fataga y otro foco que bajaba de Tunte saltó al barranco del Negro.

Los vecinos pasaron "bastante miedo y muchos no pudieron dormir", aunque el viento cambió de dirección y alejó el fuego hacia Fataga, destaca la nota del Ayuntamiento.