La urticaria crónica supone el 30% de consultas en alergología de La Candelaria

EFE

La urticaria crónica está relacionada con hasta el treinta por ciento de las consultas estudiadas en el servicio de Alergología del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (HUNSC), ha informado este miércoles la Consejería de Sanidad con motivo del Día Mundial de esa patología.

Se trata de una patología frecuente pero de la que se desconoce mucho entre la población y que, si no se aborda de manera adecuada por los especialistas, produce un gran impacto en la calidad de vida de los pacientes, la mayoría mujeres, se indica en un comunicado.

La urticaria crónica es una afección dermatológica que se caracteriza por la aparición súbita de picor, acompañada de la manifestación de ronchas o eritemas de tamaño variable.

Se produce por la liberación de la histamina, sustancia que producen unas células denominadas mastocitos.

En el comunicado se explica que se considera que esa sintomatología es crónica cuando supera las seis semanas, mientras que las ronchas o habones pueden presentarse y desaparecer en un intervalo de 24 horas.

Según la Asociación de Afectados de Urticaria Crónica, hasta un 40 por ciento de personas con urticaria crónica también manifiesta angioedema, que es cuando se produce una hinchazón en el tejido subcutáneo o dermis profunda, muy visible y que condiciona al paciente.

En torno a un 50 por ciento de casos de urticaria crónica es de etiología idiopática, es decir, que se desconoce la causa que la origina, aunque se vincula al sistema inmunitario también en un 50 por ciento.

Entre los factores que pueden desencadenar brotes o episodios de urticaria crónica están los medicamentos, la temperatura y el clima, el sol, los alimentos, el estrés, estímulos físicos de contacto con algunos materiales o patologías asociadas ( patologías sistémicas como la urticaria vascular asociada al Lupus Eritematoso Sistémico (LES), artritis reumatoide, enfermedades tiroideas y tiroideas autoinmunes, diabetes, y otros.)

Las causas que provocan la urticaria crónica son difíciles de determinar y su diagnóstico no siempre resulta fácil, lo cual supone un desafío, tanto para el especialista clínico como para el propio paciente, cuya calidad de vida se ve afectada en diferentes aspectos como el descanso, el estado de ánimo o el ámbito social, agrega la Consejería de Sanidad.

Según se dice en el comunicado, los pacientes con urticaria crónica llegan a las consultas de alergología desorientados en gran parte de las ocasiones y con la necesidad de encontrar una explicación concreta sobre esta patología, respuesta que no siempre es posible.

El intenso picor, la aparición de ronchas y de angioedemas, tienen un importante impacto psicológico y emocional en las personas con urticaria crónica, desarrollando episodios de estrés, ansiedad e incluso depresión, pues la calidad de vida se ve mermada.

En este sentido, puede derivar en trastornos del sueño, fatiga, irritabilidad y sensación de pérdida de control de su vida. La aparición de síntomas influyen en la vida personal, laboral y social de estos pacientes, quienes llegan a mostrar sentimientos de vergüenza y frustración.

Los especialistas del servicio de Alergología del Hospital Universitario de la recuerdan que la urticaria crónica es una patología de carácter benigno, generalmente controlable con un abordaje precoz y un tratamiento personalizado, que se determina después de un completo estudio de su historia clínica, la exploración física y pruebas complementarias si se considerasen necesarias para su diagnóstico.