La unidad de adicciones del Insular cierra en enero

La administración ha comunicado el cierre de la Unidad de Conductas Adictivas del Hospital Insular de Gran Canaria desde el 1 de enero. Esta decisión deja a Gran Canaria sin la única unidad hospitalaria y normalizada en adicciones. Según su único médico, en Tenerife hay dos unidades de este tipo.

Llegó a tener 30 trabajadores entre médicos y otros profesionales. Pero fue languideciendo y en la actualidad Luis Miguel Pérez es el único médico de la unidad, que cuenta sólo con un trabajador social y un celador. Con este personal en los primeros 11 meses se atendieron 2.629 consultas en una especialidad «difícil de tratar», según Pérez.

La unidad atiende a más de 70 pacientes que han logrado la suspensión de sus condenas de cárcel porque la unidad avala con análisis periódicos que han abandonado las adicciones. Con las condenas en suspenso han podido rehacer su vida.

Pérez teme que cuando desaparezca el aval de la unidad, estos pacientes no tengan medio de mantener la suspensión de sus condenas. «Los análisis es el único gasto que hacemos», señala el facultativo que expone «su enorme repercusión, ya que permiten que el paciente mantenga su situación social, familiar y profesional».